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Miércoles, 16 de Marzo de 2011

El pánico nuclear se adueña del mercado y hunde la Bolsa nipona

El Banco de Japón inyecta otros 45.000 millones de euros para tranquilizar y estabilizar la economía

P. BLÁZQUEZ / B. CARREÑO ·16/03/2011 - 01:00h

La incertidumbre sobre las consecuencias del desastre nuclear en Japón pesó ayer en Bolsa mucho más que las consecuencias económicas que habían cotizado el día anterior. El principal índice de la Bolsa nipona, el Nikkei, se desplomó un 10,55%, su mayor caída en una jornada desde 2008 y la tercera peor de su historia. Junto con las pérdidas del 6% que sufrió el lunes, la Bolsa de Tokio acumula la peor racha desde 1987. "El mercado puede asimilar el impacto económico del terremoto, pero en estos momentos lo que más angustia es la incertidumbre de qué va a pasar con el problema de la nuclear. Hasta que esa duda se despeje, los inversores van a huir del riesgo", explica Juan Ignacio Crespo, director de Thomson Reuters Europa.

El Banco Central de Japón (BOJ) trató ayer de frenar la debacle ampliando las inyecciones de liquidez que inició el lunes. A los 130.000 millones de euros iniciales añadió otros 45.000 millones, hasta los 175.000 millones de euros. Lo cierto es que la primera cifra, pese a ser un récord en la historia de Japón, había sido criticada por su tibieza por los analistas. "El supervisor japonés intenta prevenir así una posible falta de liquidez de las entidades bancarias, que pueden recibir en estos días miles de órdenes para recuperar en efectivo su dinero", explica Carlos Costales, de Swiss&Global.

El índice Nikkei se desploma más de un 15% en sólo dos sesiones

Esta práctica es habitual después de desastres naturales y ya se llevó a cabo tras el anterior terremoto de Kobe en 1995. El regulador financiero continuará con estas líneas de crédito y recompra de deuda hasta al menos el primer semestre de 2012. La medida trata de paliar así la posible apreciación del yen, lo que dañaría aún más la economía. En las dos primeras jornadas de mercado tras el desastre, la divisa nipona, considerada tradicionalmente como un valor refugio, experimentó ligeras subidas, que se neutralizaron al cierre de la jornada de ayer.

Los expertos creen que hay dos catalizadores para estas subidas de la moneda: por un lado, la repatriación de dinero por parte de las multinacionales japonesas para invertirlo en la reconstrucción (un efecto más dilatado que el que se pudo observar anteayer) y, por otro, el cierre de posiciones invertidas en yenes.

Contención en Europa

La banca frena la caída de la Bolsa española, que sólo pierde un 0,8%

Aunque la actuación del BOJ no tuvo consecuencias en la Bolsa nipona, sí sirvió para atenuar las caídas en el resto de bolsas del planeta. En Europa, el mercado más castigado fue el alemán. El Dax de Fráncfort perdió un 3,05%, debido, sobre todo, a las pronunciadas caídas del sector eléctrico, expuesto a la energía nuclear, y el asegurador, con exposición a Japón. Las ventas de activos de riesgo fueron generalizadas en todos los mercados, especialmente en el de materias primas, donde el petróleo cayó más de un 4%, pese a la previsible estabilización de Bahrein por la intervención de Arabia Saudí.

El martes, como el lunes, el mercado español, capeó mucho mejor la tensión internacional. El Ibex 35 cedió un 0,83%, hasta los 10.329 puntos, gracias a que el sector financiero sigue cosechando los efectos del europacto. En EEUU, las caídas se atenuaron después del comunicado de la Reserva Federal, que pasó por alto el impacto de la crisis japonesa, y mantuvo la política de recompra de bonos y se mostró más optimista sobre la recuperación de la economía de EEUU.