Archivo de Público
Martes, 15 de Marzo de 2011

Nueva prueba de que ácido fólico evita malformaciones congénitas

Reuters ·15/03/2011 - 19:21h

Un nuevo estudio demuestra que la frecuencia en Carolina del Sur de espina bífida y otras malformaciones congénitas disminuyó significativamente luego de que más mujeres comenzaron a tomar ácido fólico, lo que se suma a las pruebas de los beneficios del consumo de esa vitamina B durante el embarazo.

Desde 1998, Estados Unidos le exige a la industria alimentaria agregarle ácido fólico a la harina, el pan, los cereales, las pastas, los copos de maíz y otros derivados de los granos.

Esa norma existe desde que estudios científicos demostraron que el ácido fólico durante el embarazo reduce el riesgo de que el bebé desarrolle defectos del tubo neural, del cerebro o la columna, incluida la espina bífida y la anencefalia.

El nuevo estudio, publicado en Journal of Pediatrics, surge de las tasas de defectos del tubo neural registradas en Carolina del Sur entre 1992 y el 2009.

Los bebés nacidos en esa región siempre tuvieron una frecuencia más alta de esos defectos que el resto de los recién nacidos de Estados Unidos. Pero, durante el estudio, la tasa de defectos del tubo neural "aislados" (sin otra malformación congénita) se redujo de 1,4 de cada 1.000 partos y muertes fetales a 0,6 de cada 1.000.

Y, entre 1998 y el 2005, la tasa de espina bífida y anencefalia, que son los defectos del tubo neural más comunes, fue de 0,69 de cada 100.000, la misma que en la población nacional.

Según el equipo del doctor Roger E. Stevenson, del Centro Genético Greenwood en Carolina del Sur, ese logro debería atribuirse al ácido fólico.

Las respuestas de las mujeres de entre 15 y 45 años residentes en Carolina del Sur entrevistadas durante el estudio demostraron que la cantidad de usuarias de ácido fólico creció del 8 al 35 por ciento.

Los expertos recomiendan que las mujeres en edad reproductiva consuman 400 microgramos de ácido fólico a través de multivitaminas o alimentos fortificados, además del folato, la forma natural del ácido fólico, que contienen alimentos como los espárragos, la espinaca, las legumbres secas y el jugo de naranja.

A pesar de los resultados positivos de la investigación, siempre hay lugar para mejorar. El equipo señala que, al final del estudio, sólo el 35 por ciento de las mujeres tomaba ácido fólico, aunque dos tercios conocían los beneficios de la vitamina.

Pero el ácido fólico no puede hacer todo. La obesidad y la diabetes tipo 2 en la madre son otros dos factores asociados con el aumento del riesgo fetal de desarrollar defectos del tubo neural.

Y, en el estudio, el aumento del consumo de ácido fólico no eliminó el riesgo asociado con la diabetes.

Ese resultado, escribe el equipo, "insta a prestar más atención" a la prevención de la diabetes en las mujeres en edad reproductiva.

Para los autores, se necesitan estudios para conocer si las mujeres diabéticas deberían consumir dosis más altas de ácido fólico.

FUENTE: Journal of Pediatrics, online 24 de febrero del 2011