Domingo, 13 de Enero de 2008

Taiwán vota por tender la mano a China

Victoria aplastante en las elecciones legislativas de la oposición

ANDREA RODES ·13/01/2008 - 19:25h

AFP/S.YEH - Un seguidor de la oposición celebra la victoria ayer, en Taiwan. AFP/S.YEH

La isla de Taiwán votó ayer en favor de acercarse un poco más China. El partido Kuomintang (KMT), enemigo histórico del Partido Comunista Chino durante años pero que en la actualidad es partidario de la reunificación entre Taiwán y Pekín, obtuvo ayer una victoria aplastante en las elecciones legislativas.

Con 81 de los 113 escaños en el nuevo Parlamento, el KMT espera que su candidato presidencial, Ma Ying-jeou, tenga mayores opciones a ganar las elecciones presidenciales del próximo 22 de marzo. Ello significaría el regreso al poder del partido que gobernó Taiwán durante 51 años seguidos, hasta el año 2000.

Ambos países han sufrido en los últimos ocho años un clima de creciente confrontación, causada por la política pro-independentista del actual presidente taiwanés, Chen Shui-bian, del Partido Progresista Democrático (PPD). Chen dimitió ayer como secretario del PPD tras la humillante derrota electoral. Ha justificado su postura soberanista acusando a China de buscar el aislamiento internacional de Taiwán y responzabiliza al gran vecino de la creciente militarización del Estrecho de Taiwán.

No a la confrontación

El presidente taiwanés ha aprovechado los últimos días para presionar por una mayor autonomía y acentuar la confrontación con el China: ha roto el pacto que establecía que la antorcha olímpica pasaría por la capital, Taipei, en su ruta hacia los Juegos de Pekín. Y ha convocado, el mismo día de las elecciones presidenciales, un referéndum para que la ONU acepte a la isla bajo el nombre de Taiwán en lugar de República Popular China. Ello ha irritado a EEUU, principal aliado de la isla, que considera el referéndum una provocación innecesaria.

La victoria del KMT demuestra que los taiwaneses parecen más favorables a una postura pro-China que permita mejorar la situación económica del país. La mayoría cree que la confrontación con Pekín ha agravado problemas como el paro, el aumento de los precios y el estancamiento de los salarios. La insatisfacción de los ciudadanos por la situación económica es del 72%, según una encuesta de la revista Commonwealth Magazine.

Uno de los proyectos más impopulares impulsados por el presidente Chen es intentar limitar el valor de las inversiones locales en China. Esta medida supondría un freno a la expansión de la economía de la isla, atada al continente desde la época de reforma y apertura de los años 80. Centenares de taiwaneses tienen sus fábricas en las provincias chinas de Guangdong y Zhejiang.

En 2004, 100.000 taiwaneses residentes en China viajaron a su país para votar en las presidenciales. "El PCCh tenía prohibidos los mítines políticos en el continente, ya que temían que se generalizara el debate sobre la independencia", explica el periodista Ted C. Fishman en su libro China S.A. Pero, según Fishman, los empresarios de la isla que tiene sus fábricas en China no tienen ningún interés en obtener la soberanía.

La mayoría de taiwaneses aspira sólo a mantener una identidad propia. Un 80% de la población de la isla tiene orígenes históricos en el continente y el resto llegó de China durante la década de los 40, después de que el KMT perdiera de la guerra contra los comunistas.