Archivo de Público
Lunes, 14 de Marzo de 2011

El Málaga hurga en el mensaje de Lasarte

Los de Pellegrini ganan 0-2 a la Real Sociedad

ENRIQUE MARÍN ·14/03/2011 - 01:00h

 

"Quedó claro que no estamos preparados para cotas superiores, estamos para lo que estamos". El ataque de sinceridad de Martín Lasarte en Riazor (2-1) resonó ayer en Anoeta, donde la Real volvió a perder. Y, esta vez, ante el colista. Lo cual, más que grave, es revelador. Los donostiarras empiezan a ver cómo su colchón de puntos (35) ya no es tan mullido, pues han sumado uno de los 12 últimos y los de abajo aprietan. Entre ellos, el Málaga de Pellegrini. Un equipo con más fútbol que resultados, de ahí su delicada situación, pero también la confianza de que pueda terminar salvándose. De momento, la victoria en San Sebastián le permite coger el aire que pierde la Real y que tanto preocupa a su entrenador. No se puede decir que los txuri urdinak merecieran perder, si bien una vez más tuvieron más ocasiones que juego.

El equipo de Lasarte está partido en dos: los que defienden y los que atacan. Entre medias, un agujero negro. O, mejor dicho, rubio. No habían pasado ni dos minutos y Rivas vio la tarjeta amarilla. Un dato muy significativo, pues mientras el Málaga tenía más y mejor el balón, la Real corría detrás de él. Aunque las dos primeras aproximaciones con peligro fueron de los guipuzcoanos, fue Duda quien abrió el marcador en un lanzamiento de falta tan lejano como envenenado para Bravo. La máxima en Anoeta esta temporada es que, si la Real encaja un gol, no gana. Además, siempre que un equipo está con el agua al cuello, ahí acuden los donostiarras para echarle una mano. Y así fue.

Con Xabi Prieto y Griezmann sin desborde, fueron Zurutuza y Tamudo quienes pudieron nivelar el marcador antes del descanso. Pero no hubo manera. Willy Caballero fue un seguro de vida. Lo mismo que en el arranque de la segunda parte, cuando la Real dominó a un Málaga replegado. De hecho, fueron los de Pellegrini quienes volvieron a marcar con un cabezazo de Rondón que hizo resonar el mensaje de Lasarte: "Estamos para lo que estamos". Sí, pero ya se pueden aplicar.