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Lunes, 14 de Marzo de 2011

El PP irá contra la marca socialista en su campaña

Los conservadores dan por "amortizado" a Rodríguez Zapatero

 

MARÍA JESÚS GÜEMES ·14/03/2011 - 08:00h

ELOY ALONSO - El líder del PP, Mariano Rajoy, en el mitin que dio el pasado sábado en Gijón.-

El PP designó en enero su comité de campaña, coordinado por Ana Mato, y se puso a trabajar en su estrategia de cara a las elecciones del 22-M.

Los conservadores han decidido no apuntar directamente contra José Luis Rodríguez Zapatero porque consideran que ya está "amortizado" y prefieren ir contra la marca PSOE. En las reuniones de la formación presidida por Mariano Rajoy se han barajado diferentes escenarios. No saben si el presidente del Gobierno anunciará antes de la convocatoria electoral que se marcha y da paso a otra persona o si adelantará las generales. "Es un presidente provisional", es la idea que ya han comenzado a hacer circular. En el Partido Popular dicen que no van a estar pendientes de sus movimientos y, por tanto, prefieren focalizar toda su atención sobre los socialistas.

El PP sostiene que, frente al PSOE, tienen un líder que van a "exhibir"

Como dijo Rajoy en la Convención de Sevilla, a la derecha le da igual tener que enfrentarse en el futuro al vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, o a la ministra de Defensa, Carme Chacón. Lo importante es que todos representan un mismo proyecto y que este, a su juicio, no sólo no ha funcionado sino que además no ha logrado sacar a España de la crisis. Esta tesis, tal y como comentan, también se puede extrapolar a la cita con las urnas que está a la vuelta de la esquina.

El PP lleva días aprovechando las noticias que cuentan que los barones socialistas no quieren que Zapatero vaya a sus actos y que esconden su logo. Ellos, aseguran, que harán lo contrario y "exhibirán" a su líder y a sus siglas. "Son buenas y lo que tenemos que hacer es venderlas", explican. Saben que las encuestas les son propicias y que le pueden sacar rédito al "clima contra Zapatero". Pero no lo quieren convertir en un plebiscito sino en "el principio del cambio político en España".

Prioridad municipal

La campaña incidirá en un discurso en clave social y económica

En todo caso, mantienen, que no van a confiarse porque en este tipo de convocatorias las distancias entre partidos son ínfimas. Fue una de las cosas que les aconsejó el pasado lunes pasado Pedro Arriola. El gurú sociológico de Rajoy acudió a una reunión interna en la sede nacional para orientarles. Dijo que había que trabajar sobre todo las municipales y estableció los lugares prioritarios: Sevilla, Barcelona, A Coruña y Zaragoza. En el marco de las grandes batallas autonómicas situó Balears, Aragón y Castilla-La Mancha. Para ellos sería todo un éxito hacerse con esta última comunidad, feudo socialista. Reconocen que les bastaría para mostrar su poder.

El jefe de la oposición también tiene claro cuál va a ser su papel. Los suyos explican que centrará sus discursos en política social y económica. "Vamos a denunciar que ha sido el Gobierno que más recortes ha hecho en la historia de la democracia", explican. Y le darán prioridad a la protección social. Además de eso, Rajoy se ocupará de ir vendiendo las virtudes de sus candidatos. Se pudo ver durante la proclamación de María Dolores de Cospedal como aspirante a la Junta de Castilla-La Mancha y también el pasado fin de semana con la de José Ramón Bauzá para Balears. El único momento complicado al que se enfrentará será cuando vaya al País Valencià. Entonces tendrá todos los focos puestos sobre él y cualquier elogio a su cabeza de lista imputado por cohecho se convertirá en todo un escándalo.

En el PP están convencidos de que los socialistas querrán una campaña de muy bajo perfil político, en la que se hable de Plan E, de colegios y jardines. Creen que defenderán que esta convocatoria no son unas generales y hablarán más de sus candidatos que de proyectos. Pero están convencidos de que en este terreno ellos podrán ganar la mano presumiendo de "gestión" municipal y autonómica.

La corrupción

También creen que les atacarán con el caso Gürtel y la corrupción. Pero afirman que están preparados para enfrentarse a ello y no van a rehuir ningún debate. Esta campaña parece encaminada a convertirse en un cruce de reproches en que lo que más se oiga es el "y tú más". Sobre todo ahora que los conservadores han agarrado varias lanzas para contrarrestar su efecto como el caso Faisán, el caso Melilla o el los ERES de Andalucía.

Hasta esa cita, el PP tiene una orden estricta de Rajoy. El dirigente conservador ha recomendado a los suyos que no generen polémica. No quiere que se hable de los líos internos.