Lunes, 14 de Enero de 2008

Asesinato en serie en la Selva de Lucindo

Una ONG advierte a los universitarios de los peligros de la deforestación

TONI POLO ·14/01/2008 - 08:04h

Acciónatura - Dos estudiantes contemplan uno de los carteles de la campaña, en Barcelona.

Lucindo no murió, a Lucindo lo mataron. Y cada vez hay más gente implicada en el asesinato. Gente que no ha pisado el lugar del crimen y que ni siquiera se imagina su grado de implicación en el asunto. Es cierto que Lucindo no es un hombre. Es una selva a la que, poco a poco, las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera han conducido a una muerte lenta de la que todos somos cómplices.

La selva de Lucindo se encuentra en el estado de Santa Catarina, en la Mata Atlántica de Brasil, una superficie de bosque tropical de 1.320.000 kilómetros cuadrados (más del doble que España) que se ha quedado en poco más de 90.000 (el 7%). Es una de las zonas del planeta con mayor riqueza en biodiversidad y, a la vez, más amenazadas por la deforestación.

Más, incluso, que la vecina selva amazónica. Alberga casi 500 especies de árboles por hectárea y 1.600.000 de animales (incluidos insectos), de las que 1.361 son mamíferos, aves, reptiles y anfibios. La deforestación es la causa del 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero, ya sea por la tala masiva de árboles o por los incendios provocados en selvas y bosques. La ONG Acciónatura (antigua Fundación Natura) ha escogido la selva de Lucindo como ejemplo representativo de este problema para concienciar sobre la lucha contra el cambio climático a través de una original, divertida y contundente campaña en Internet en la que plantea que ha habido un asesinato, el de la selva, en el que todo el mundo está implicado.

La campaña, ¿Estás implicado?, va dirigida a estudiantes de medio centenar de universidades españolas y de alguna de Brasil. Según los datos de la organización, el público universitario es el colectivo ideal para este tipo de campañas: "En 2006 se llevó a cabo una primera fase de esta campaña bajo el título El clima cambia, ¿y tú?", explica José Luis Gómez, de Acciónatura, "y comprobamos su activa participación, con 550 visitas diarias en la campaña on-line (más de 271.000 visitas), 492.222 descargas de documentación, 2.374 participaciones en los juegos interactivos y más de 3.500 visitas a los vídeos colgados en YouTube".

El objetivo es presentar a los universitarios cómo la conservación de la naturaleza puede ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, y conseguir que pasen a la acción mediante cambios de hábitos en su vida diaria.

Investigación del crimen

¿Estás implicado? lleva a las universidades participantes en la campaña unas acciones presenciales que relacionan el concepto de crimen con la deforestación, presentando los árboles como víctimas de un problema en el que todos tenemos que ver. Estas acciones reproducen escenas del crimen habituales en el imaginario de películas y series muy próximas al público universitario. La performance dirige al usuario a la página www.crimenesdelucindo.org, que lo ubicará virtualmente en un interrogatorio policial.

Un tipo duro, con cartuchera en el costado, está sentado al otro lado de una mesa frente al internauta/sospechoso. Comenta el crimen de Lucindo y pasa al interrogatorio: "Ahora me dirás que no tienes nada que ver con todo esto...", dice, al tiempo que tiende una carpeta para que su interlocutor la coja (manejando el ratón). "Dossier Investigación. Caso Lucindo. Delito: asesinato en serie", se lee en el cartapacio.

La información indica que la resolución de estos crímenes ayudará a desenmascarar a todos los implicados, que están repartidos por todo el mundo, aunque muchosde ellos ni se imaginan su corresponsabilidad en el asesinato. El interrogado, aunque carece de antecedentes y no fue visto en el lugar de loshechos, parece estar implicado y no dispone de ninguna coartada sólida.

"Tienes algo que ver"
"Todavía estás a tiempo de confesar", insiste el policía. El agente muestra al sospechoso datos tan alarmantes como reales: cada cuatro segundos desaparece en el mundo una superficie de bosque virgen del tamaño de un campo de fútbol; la mitad de las especies terrestres viven en bosques tropicales; 300 millones de personas, pobres en su mayoría, dependen de los bosques para subsistir... "Todo está relacionado", concluye el investigador. "Hemos tirado del hilo y sabemos que, aunque la responsabilidad no es tuya, tienes algo que ver".

Al quedar demostrada esta implicación, el juego termina. Eso sí, el participante firma cinco compromisos: ahorrar y reciclar todo el papel que pueda en su vida diaria; reutilizar y dar nuevos usos a los muebles de madera; informarse sobre la procedencia de los productos que consumo; participar en una jornada de reforestación y cuidado de bosques una vez al año; y calcular y reducir al máximo sus emisiones anuales de CO2.

La degradación de estos espacios verdes no es la única en el mundo. En África, los bosques de los grandes simios, que se extendían desde Senegal hasta Uganda, se han reducido en un 85%.