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Sábado, 12 de Marzo de 2011

Benzema hace de Cristiano

El Madrid, con Xabi Alonso en el banquillo hasta el minuto 67, liquida a un inofensivo Hércules con dos goles del francés, pero sin el fútbol que exhibió en Santander. Los blancos juegan y ganan como con CR7, pero sin él

ENRIQUE MARÍN ·12/03/2011 - 21:48h

 

Mourinho ya no tendrá que esquivar (por lo menos de momento) la pregunta de por qué el Madrid juega mejor sin Cristiano. Al portugués le bastó cambiar a Xabi Alonso por Lass y acabar el partido contra el antepenúltimo clasificado de la Liga con trivote, para que el Madrid jugara como con Cristiano, pero sin Cristiano. Es decir, sin el fútbol que los blancos exhibieron en Santander y con Benzema haciendo las veces del portugués, con dos goles y otra demostración de lo que es capaz de hacer con espacios, confianza y, sobre todo, asistentes por detrás.

No es de extrañar que durante muchos minutos el Hércules pareciera mejor equipo de lo que indica la clasificación y tuteara a los blancos no sólo en la posesión, sino también en la combinación. Con el potencial que tiene, al Madrid tampoco le hace falta jugar excesivamente bien para ganar y esta vez fue Benzema quien se encargó de amarrar los tres puntos que sitúan a los blancos a cuatro del Barça.

Sin Trezeguet y con Valdés suplente, Esteban jugó con balas de fogueo

Al amparo del Bernabéu, donde el Mou team ha ganado los 21 partidos que ha jugado, el Hércules era un rival propicio para reservar algunas piezas de cara a la próxima semana. Con una hora más de descenso que el Olympique de Lyon, para que luego se queje Mourinho, el portugués se permitió dejar en el banquillo a Pepe y Alonso, además de a Carvalho fuera de la convocatoria. Desde que los de Esteban hicieran la machada de ganar en el Camp Nou en la segunda jornada, no sólo no han vuelto a hacerlo, sino que han marcado un gol, la mitad que al Barça. Además, y aunque tampoco podía contar con Trezeguet, Boquerón no arriesgó de inicio con Valdéz pensando en el partido contra Osasuna. A este paso, pues esto es algo que ya hizo Pellegrini con el Málaga en el Bernabéu, Mendilibar va a tener motivos para quejarse y con razón, no como Mourinho.

Con el Hércules aún de pie, bastó una buena apertura de Özil a Arbeloa para que Benzema hiciera pleno: una llegada al área, un gol. El francés suma ya 19 dianas esta temporada y, lo más importante, la mayoría han servido para abrir el marcador y no para engordar su cuenta particular. De nuevo formando pareja con Adebayor, el 9 ejerció de tal jugando con los espacios que necesita y dejando detalles de su calidad.

A diferencia de los otros equipos que han sucumbido en el Bernabéu, el Hércules no se vino abajo tras el gol y siguió estirándose con criterio, siempre con un ilustre veterano como Farinós como ideólogo. En un minuto, Thomert y Kiko Femenía pudieron empatar, pero Casillas lo evitó con dos buenas intervenciones. Portillo también se dejó ver con un par de remates, aunque inofensivos.

Mourinho, en otro gesto de soberbia, acabó jugando con trivote'

Fue nada más marcar Benzema el segundo gol cuando Mourinho retiró del campo a Di María para dar entrada a Khedira. A The Special Once, que por algo lo tendrá que ser, no le bastaba con el doble pivote, sino que, en otra demostración de soberbia, alineó un trivote: primero con el propio Granero y más tarde con Xabi Alonso, a quien introdujo en el campo por el Pirata y aun a riesgo de ver la quinta amarilla y perderse del derbi. Si bien Granero firmó otro buen partido, al centrocampista pozueleño no se le puede pedir que haga de Alonso. De esta manera, sólo Özil, cada vez con más incidencia en el juego, fue capaz de mover al Madrid como el partido requería. El fútbol del alemán no fue la exhibición de Santander, pero sí lo suficiente aseado para ganar sin llamar excesivamente la atención.

Esteban no se rindió. Sacó a Sendoa e incluso a Valdéz, aunque para entonces ya no quedaba partido, pues el Madrid tenía la cabeza puesta en el Lyon y el Hércules había jugado demasiado tiempo con balas de fogueo como para poner asustar a los blancos.