Domingo, 13 de Enero de 2008

Rajoy dice que lo que "da miedo" es la situación economía y acusa a Zapatero de ser un "peligro"

EFE ·13/01/2008 - 11:39h

EFE - El presidente del PP, Mariano Rajoy, durante su intervención en el acto de clausura organizado por su partido sobre igualdad, ayer en Madrid.

El líder del PP, Mariano Rajoy, dijo hoy que "lo que da miedo de verdad son las subidas de hipotecas, los precios, los bajos salarios y un Gobierno que no reconoce la realidad", y acusó a José Luis Rodríguez Zapatero de ser un "peligro para la economía de las familias españolas".

En un acto político en el Pabellón Antonio Díaz Miguel de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) para clausurar unas jornadas de agricultura, ante unas 5.000 personas según fuentes de la organización, Rajoy respondió así al presidente del Gobierno, quien ayer acusó al Partido Popular de extender "miedo económico".

"Lo que da miedo de verdad es un Gobierno que dilapida una herencia y que no hace nada para afrontar la realidad", aseveró el candidato del PP a la Presidencia del Gobierno.

Señaló que "en Zapatero hay mucha palabrería, mucha imagen, mucha propaganda y ninguna acción" y advirtió de que "cuatro años más con los responsables económicos del Gobierno y con Zapatero constituyen un serio peligro para las economías familiares".

Tras volver a acusar al Gobierno de no haber "atendido la economía" durante toda la legislatura, el presidente de los populares consideró que existe un "problema serio" en esta materia y garantizó que si gana las elecciones generales del 9 de marzo irá a La Moncloa "pero no a estar, sino a hacer".

Así, destacó que lo primero que hará nada más ser nombrado presidente del Gobierno será bajar los impuestos a las economías "más modestas de este país".

Como en 1996, continuó, habrá un Gobierno "con ideas claras, determinación y coraje que volverá a poner la economía española y la economía familiar en el sitio" que se merece España.

Explicó que el PP hará el "mejor programa electoral que nadie haya presentado a unas elecciones" y añadió que no lo harán "con australianos sino con la gente del partido, con la gente de la calle, con los que gobiernan y con los que están en la oposición".

"Será el programa del pueblo, de la gente, de quien vive los problemas y del que los conoce", añadió.

Rajoy comenzó su intervención afirmando que para él los agricultores, los ganaderos, las mujeres rurales y las personas que viven en el mundo rural "son lo mejor de este país".

"Vamos a colocar la política agraria en el centro de la política económica del Gobierno", prometió, antes de garantizar que el PP trabajará para que la sociedad reconozca el "valor del trabajo que realizan las mujeres y los hombres del campo español".

Avanzó que si gana pondrá en marcha mecanismos permanentes de gestión de crisis que constituyan una red de seguridad de ingresos para agricultores y ganaderos y les protejan, mejorará el acceso de las organizaciones de productores a los mercados, y potenciará medidas que favorezcan la oferta agraria y la participación de los profesionales en la transformación de sus productos.

También prometió crear un observatorio de prospectiva agrícola, una mejora de la calidad de vida en el medio rural y la creación de una Secretaría de Estado de Desarrollo Rural.

Rajoy también trasladó su apoyo al sector de la caza, "incomprendido y maltratado" por el Gobierno, y lo consideró una actividad básica del medio rural que genera puestos de trabajo y riqueza, por lo que señaló que si gana las elecciones atenderá sus "legítimas reivindicaciones".

Además, criticó la política llevada a cabo por el Gobierno en la Unión Europea en la negociación de algunos productos, como la remolacha, el tabaco, el algodón o el aceite. "Yo no hubiera aceptado nunca lo ocurrido con la OCM del vino y nunca plantearé una ley para liquidar el vino", subrayó.

"Si en lugar de hablar de naciones, hubiéramos hablado del vino, del agua, de los precios, de los agricultores y de la economía a este país le hubiera ido mucho mejor", opinó.

En el asunto del agua, Rajoy aseguró que el PHN es el "único plan para resolver de cara al futuro los problemas de las regiones españolas" y recordó que Zapatero lo "liquidó" pero "no pactó ninguna alternativa y no ha resuelto el problema".

Se comprometió a defender los intereses españoles en Europa "como lo hicieron" anteriormente la fallecida Loyola de Palacio y Miguel Arias Cañete, ex ministro de Agricultura.