Archivo de Público
Viernes, 11 de Marzo de 2011

Una prórroga en la crisis del Madrid

El Real Madrid ganó al Lagun Aro 78-88

GERMÁN ARANDA ·11/03/2011 - 01:00h

Sergio Rodríguez entra a canasta, ayer. efe

El Madrid pidió una prórroga para seguir debatiendo otro día cuál es el origen de sus problemas. Un triplazo de Llull desde una esquina a falta de cuatro segundos les concedió el deseo.

Pero ni esa acción, ni la apisonadora que pasó en la prórroga (demoledor 2-12) por encima del Lagun Aro sirven para ocultar el desgobierno y la desidia de un equipo que se conforma con ir ganando, ir controlando estos partidos a medio gas hasta que se ve el susto en el cuerpo y espabila, como Llull con ese triple a la desesperada.

Si el Madrid hubiera jugado todo el encuentro con la intensidad de la prórroga, habría podido pasar por encima de un rival a todas luces inferior, comandado, eso sí, por un inmenso Panko (31 puntos, 41 de valoración) al que le salió todo. Pero tampoco tuvo delante, todo sea dicho, la defensa más agresiva que se ha encontrado.

Si Molin representa el continuismo de Messina, ayer se volvió a ver sobre el parqué. Sigue siendo un equipo que funciona con sus fogonazos de clase, sin la ambición de equipo campeón.

Arrancó el Madrid con acertados latigazos desde el perímetro (ahora Suárez, luego Prigioni, después Llull) para compensar su falta de fluidez en el juego colectivo y de acierto en la pintura. Mejoró en esa faceta con la entrada en juego de Mirotic, que sí sigue creciendo. Así consiguió el Madrid una ventaja corta con la que siempre se conformó.

Pero el Lagun Aro acabó de apretar los dientes y recuperó la ventaja de los primeros compases ya en el último minuto. Antes de que el Madrid resolviera en la prórroga, el Barça, liderado por Navarro, había ganado con solvencia (73-60) al Cajasol del exmadridista Bullock, que poco antes vio "excusas" en los argumentos de Messina para su dimisión.