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Viernes, 11 de Marzo de 2011

La OTAN espera luz verde para actuar contra el régimen libio

La Alianza acerca sus navíos a las costas del país para forzar el embargo contra Gadafi. La ONU y la Liga Árabe deben aprobar una intervención

DANIEL BASTEIRO ·11/03/2011 - 01:00h

Rebeldes tras huir de Ras Lanuf ayer. j. moore / getty

La OTAN decidió ayer acercar sus navíos de guerra a las costas libias y se declaró "preparada para actuar" en cuanto reciba el visto bueno del Consejo de Seguridad de la ONU y de la Liga Árabe. El secretario general, Anders Fogh Rasmussen, enmarcó la movilización de barcos en el mar Mediterráneo en una misión de "vigilancia y seguimiento" de las actividades del régimen de Muamar Gadafi con el fin de contribuir al embargo de armas impuesto por Naciones Unidas.

Sin embargo, Rasmussen mostró la disponibilidad de la Alianza Atlántica a imponer un bloqueo aéreo sobre Libia, una medida defendida por Francia y Reino Unido, pero que despierta el recelo de Alemania. Según él, los aliados se preparan "para cualquier eventualidad".

Alemania teme que una operación militar agrave la situación

Antes de la reunión de ministros de Defensa de la OTAN, en Bruselas se celebró un Consejo de Exteriores de la Unión Europea para estudiar una reacción a la altura del "momento más importante en los 20 años tras el fin de la guerra fría", en palabras de William Hague, jefe de la diplomacia británica.

Qué hacer ante un Gadafi que no responde a los llamamientos internacionales constituye en sí mismo un "gran dilema histórico", según un alto funcionario europeo. Por una parte, Reino Unido y Francia promueven en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución para imponer el bloqueo aéreo. Garantizar su cumplimiento paralizaría los bombardeos sobre la oposición y desbarataría la ofensiva de Gadafi para recuperar la parte del país que no controla. Por otro lado, Alemania lidera el escepticismo sobre la medida, porque no quiere "entrar en una guerra en el norte de África que logre exactamente lo contrario de lo que se persigue: paz y libertad", en palabras de Guido Westerwelle, ministro de Exteriores.

Todos esperan con ansiedad una toma de partido de la Liga Árabe, que se reúne mañana sábado en El Cairo, clave para legitimar una operación encaminada a proteger a la población libia que, de otro modo, sería vista como la enésima injerencia de Europa y EEUU en un país árabe.

Sarkozy va por libre y reconoce la legitimidad de los rebeldes libios

Algunos países árabes se inclinan hacia una intervención. En una reunión en Riad, los ministros de los países del Golfo Árabe declararon ayer que el régimen de Gadafi había perdido legitimidad y que habrá que tomar medidas para evitar una sangría, lo cual podría incluir una zona de exclusividad aérea. Un sí de la Liga Árabe ablandaría el veto de China y Rusia, que considerarían una misión de la OTAN en solitario como una "injerencia militar inaceptable", según Sergei Lavrov, ministro de Exteriores ruso.

Ataques selectivos

Francia fue ayer un poco más lejos que el resto de sus socios. Además de promover una zona de exclusión aérea, Nicolas Sarkozy planteó ante diputados de su partido en la Asamblea Nacional la necesidad de ataques selectivos a objetivos estratégicos como una manera de tomar partido por la oposición frente al régimen de Gadafi. Además, París reconoció en solitario al Consejo Nacional Libio como único interlocutor válido en Libia, convirtiéndose en el primer país europeo en hacerlo.

Hillary Clinton advierte que Gadafi podría utilizar armas químicas

Reino Unido calificó como "socios legítimos" a los miembros del organismo, en palabras de Hague, que, en cambio, evitó definirlos como únicos interlocutores. El resto de estados miembros de la UE, desde España hasta Suecia, pasando por Alemania, utilizaron tras la reunión de la UE la misma fórmula. "No reconocemos personas o Gobiernos, sino estados", repitieron la mayoría de los ministros.

Fuentes diplomáticas advirtieron de que el organismo no tiene una estructura definida ni asegura una amplia representatividad de la sociedad libia, por lo que es pronto para darles un protagonismo que tendría más consecuencias formales que prácticas.

El ministro portugués de Exteriores, Luis Amado, que el miércoles por la noche sereunió con un emisario de Gadafi en Lisboa, le explicó que Libia debe "crear las condiciones para un alto el fuego, para el inicio de un diálogo nacional que preserve la unidad del país y que lo más rápidamente posible establezca las condiciones de paz y seguridad".

Zapatero pide una voz única

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que hoy participará en una cumbre de la UE dedicada al tema de Libia y al resto del norte de África, pidió ayer un "mismo lenguaje" ante la oposición libia y "no regatear cuando se trata de conquistar la libertad, la democracia y los derechos humanos.

Según Rasmussen, algo más que el bienestar de los libios está en juego. Para el jefe de la OTAN, existe el "riesgo de la división del país y la creación de un Estado fallido" que se convierta en un germen para el "extremismo y el terrorismo". Hillary Clinton, la secretaria de Estado de EEUU, advirtió de que Gadafi podría utilizar "armas químicas".