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Jueves, 10 de Marzo de 2011

El PP tira de la abstención para no apoyar la reforma de las cajas

Cristóbal Montoro asegura que haber votado a favor de la recapitalización de las entidades de crédito supondría "prolongar la agonía de la crisis"

Y. GONZÁLEZ ·10/03/2011 - 13:55h

EFE - La vicepresidenta Elena Salgado, se dispone a intervenir en el Pleno del Congreso.

El Partido Popular, que en las últimas semanas se había movido entre el no y la abstención como postura ante el decreto ley de medidas para impulsar la recapitalización de las entidades financieras, optó ayer en el pleno por la segunda de las opciones, una de las favoritas del partido presidido por Mariano Rajoy.

Con ello, la formación rompe la pauta establecida de pactar con los socialistas en lo que a la reforma del mercado financiero se refiere. Pero, además, refuerza su estrategia de agarrarse a la abstención como uno de los principales ejes de su política.

Así ha ocurrido, por ejemplo, en sonadas ocasiones en lo que va de legislatura. Como cuando, el pasado 14 de diciembre, se abstuvieron a la hora de votar sobre la prórroga del estado de alarma tras la crisis de los controladores aéreos. O cuando, en abril de 2010, el Congreso de los Diputados aprobaba la reforma del Código Penal también con la abstención del principal partido de la oposición (ver informacion sobre estas líneas).

En las filas conservadoras son conscientes de que, en ocasiones, sus abstenciones acaban pasando como votos en contra debido a toda la labor previa de dura oposición por parte de dirigentes del partido a las iniciativas que van a debatirse.

Fuentes del principal partido de la oposición aseguraban ayer que, con el nuevo paso dado en el Congreso, como con el resto de las abstenciones de los últimos meses, lo que hacen es "evitar ser cómplices" de los "errores" del Gobierno, pero a la vez actuar con "responsabilidad".

Feijóo intentó convencer a Rajoy de que votara en contra

"Se dice que absteniéndonos nos ponemos de perfil o que Rajoy no se moja. O que apostamos por el mal menor. Pero no. Una cosa es estar dispuesto a pactar con el Gobierno y otra, muy diferente, es ir de su mano cuando lo que hace es equivocarse", añadía un diputado.

La misma fuente consideraba que en esta ocasión no se ha pactado con el Ejecutivo porque "se ha puesto por delante la capitalización de las entidades a su transparencia".

También explican en el PP que su abstención no debe pillar por sorpresa. En este sentido, recuerdan que en el último mes el partido ha sido muy crítico con el decreto que ayer recibió luz verde en la Cámara Baja. Por ejemplo, citan que hace casi ya un mes, el 13 de febrero, el líder del PP marcó en Santiago las líneas rojas por las que no estaban dispuestos a transitar.

El encargado de explicar ayer la postura del PP en lo que al decreto de recapitalización se refiere fue Cristóbal Montoro, su portavoz económico. Durante su intervención en el pleno, explicó que el PP no apoya el decreto ley porque, a su entender, "provocará una restricción del crédito". "El texto llega tarde y mal, y está mal enfocado", consideró.

También señaló que "ya había instrumentos legales más que suficientes para llevar adelante un proceso de ordenamiento y saneamiento del sector financiero". Y que "lo que ha faltado", a su entender, "ha sido voluntad política" para llevar a cabo este proceso. Además, Montoro expresó que la formación a la que pertenece también ha echado en falta "voluntad política para llevar adelante una negociación" a la que no fueron convocados.

Lo que obvió el portavoz económico del PP en su intervención es que desde su partido han reconocido contactos con el Gobierno durante las últimas semanas para acercar posiciones. Y que en estas reuniones el Ejecutivo socialistas les habría trasladado la importancia que tendría para los mercados un voto en sentido positivo del PP.

"Nueva muleta"

"Es una nueva muleta", apuntó Montoro sobre el decreto ley, a la vez que recordó que su partido "ha sido leal" al Gobierno en estos temas pero que ahora votar a favor de la norma supondría "prolongar la agonía de la crisis" y "agotar los minutos basura" de la legislatura. Al respecto, citó la nueva rebaja de la calificación de la deuda de Moody's.

Con la abstención de ayer, se produce también el primer descuelgue del PP de una reforma del sistema financiero. De hecho, en más de una ocasión Rajoy y los suyos han presumido de que, cuando los socialistas les acusan de decir no a todo, se olvidan del apoyo que dieron al decreto ley que regula la creación del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

Horas antes de la votación, la portavoz del PP en la Cámara Baja, Soraya Sáenz de Santamaría, ya avanzaba la que iba a ser la postura de su grupo. En declaraciones en los pasillos del Congreso, la dirigente conservadora explicaba que su formación no iba a apoyar la medida. "No facilitará el saneamiento del sistema financiero, así como tampoco el acceso al crédito a pymes y autónomos (...). No es el modelo del PP", resumió.

A juicio de la portavoz del PP, partido que hasta ayer había apostado por ir de la mano del PSOE en lo relativo al sistema financiero, "apoyar al Gobierno en este punto sería sencillamente engañar al país sobre algo que está encima de la mesa".

El papel de Feijóo

Delante de Alberto Núñez Feijóo, líder del PP gallego y el principal opositor al decreto ley en las filas conservadoras, Rajoy apostó por "sanear los balances y ayudar a aquellas entidades que hayan saneado sus balances", porque haya "competencia, por oponerse "a la nacionalización" de las entidades y por que la reforma no fuese "un nuevo varapalo al crédito".

La tesis de Feijóo, y así se lo trasladó a la cúpula del PP, es que Novacaixagalicia, la nueva caja gallega, se vería perjudicada por la reforma. Rodrigo Rato, presidente de Caja Madrid, era más partidario de la abstención.