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Jueves, 10 de Marzo de 2011

El papa dice que Jesús no fue un "revolucionario político"

Benedicto XVI ha afirmado que Judas estaba poseído por satán, en el segundo volumen de su versión sobre Jesús de Nazaret

EFE ·10/03/2011 - 10:22h

El papa Benedicto XVI bendice a los fieles a su llegada a la tradicional misa del Miércoles de Ceniza en la basílica de Santa Sabina, Roma, Italia. EFE

Benedicto XVI versiona la resurreción de Cristo. En la segunda parte de su libro Jesús de Nazaret, el papa teólogo asegura que Jesús no fue un "revolucionario político" porque no hizo tambalear los cimientos del sistema romano. Además, ha afirmado que su regreso a la vida es un "acontecimiento universal".

El papa teólogo asegura que Jesús resucitado no es alguien que haya regresado a la vida biológica normal y después según las leyes de la biología deba morir de nuevo.

Si la resurrección no hubiera sido mas "que el milagro de un muerto redivivo no tendría para nosotros en ultima instancia interés alguno, no tendría mas importancia que la reanimación por la pericia de los médicos de alguien clínicamente muerto". Según el papa, "La resurrección de Cristo es un acontecimiento universal", y añade que si hubiese sido inventada se habria insistido "en la plena corporeidad, en la posibilidad de reconocerlo inmediatamente". Cuando Jesús "no ha retornado a la existencia empírica, sometida a la ley de la muerte", concluye BenedictoXVI.

En las 396 paginas de libro, el papa también vierte opiniones sobre la semana de pasión de Cristo, la entrada en Jerusalén y la resurrección de Jesús, entre otros temas fundamentales de las escrituras sagradas.

Uno de los temas más analizados en el libro es la Última Cena. Benedicto XVI asegura que no fue una cena pascual según el ritual judío y que Cristo fue crucificado no el día de la fiesta judía, sino en la vigilia.

"Sólo se ve a sí mismo y sus tinieblas, no ve más la luz de Jesús"   Además, Benedicto XVI culpa a Satán de la perversión de Judas: "Satanás entró en él y no logró liberarse". Para el papa, la segunda tragedia del apóstol fue no lograr creer en el perdón. "Su arrepentimiento se vuelve desesperación. Sólo se ve a sí mismo y sus tinieblas, no ve más la luz de Jesús. Su arrepentimiento es destructivo, no verdadero", afirma el papa.

En el libro asegura que sólo la verdad puede llevar a la liberación del ser humano y que las grandes dictaduras únicamente viven gracias a la mentira ideológica.