Domingo, 13 de Enero de 2008

El Barcelona firma su mejor primera vuelta en defensa desde el curso 1990-91

EFE ·13/01/2008 - 13:54h

EFE - El futbolista brasileño Ronaldinho, el pasado 29 de diciembre en el campo de La Masía.

Acostumbrado a ser un equipo de marcada vocación ofensiva, el Barcelona ha cerrado ya la primera vuelta de la Liga como equipo menos goleado del campeonato, con 13 goles en contra en 19 jornadas, su mejor registro desde hace 17 temporadas.

Pese a su irregularidad y los problemas de algunas de sus estrellas, especialmente Ronaldinho, protagonista negativo de la primera vuelta, el Barcelona llega al ecuador de la Liga con unas cifras muy respetables: doce victorias, cuatro empates y tres derrotas. En total, 40 puntos, uno más que los que sumaba el año pasado a estas alturas.

Con 0,68 goles encajados por partido -13 en 19 jornadas-, el sistema defensivo del Barcelona es la mejor noticia que ofrece el equipo azulgrana, segundo del campeonato y víctima de sus propios altibajos, tan capaz de maravillar en partidos como el de Zaragoza (4-1) como de firmar derrotas cercanas al ridículo, como la de Getafe.

La llegada de Milito y de Abidal al equipo, el cincuenta por ciento de la zaga titular de Frank Rijkaard, ha dotado al equipo de mayor solvencia defensiva. Ambos, titulares por definición, se alinean junto a Márquez y Puyol (desplazado al lateral derecho en el tramo final de la primera vuelta) para formar la defensa menos goleada del torneo, con Valdés como Zamora provisional.

También la presencia de Touré Yayá, ancla defensiva en el centro del campo y otro de los fichajes de la temporada, ayuda a explicar la solidez defensiva del Barcelona, especialmente en el Camp Nou, donde ha encajado cinco goles en diez partidos.

El Barcelona no encajaba menos goles en el ecuador de la Liga desde la temporada 1990-91, con Johan Cruyff en el banquillo, y Zubizarreta, Nando, Koeman, Serna, Ferrer, Alexanko, Soler y López Rekarte en la plantilla. Entonces, el equipo catalán acabó la primera vuelta como líder del campeonato, con 14 victorias, 35 goles a favor y 13 en contra. Acabó ganando la Liga, con diez puntos de ventaja sobre el Atlético de Madrid.

Más allá de la defensa y del gran rendimiento de Valdés, la primera vuelta del Barcelona ha estado presidida por la irregularidad. A la espera de la mejor versión de Thierry Henry, apuntada por fin ante el Murcia (4-0), con Ronaldinho en su peor temporada como barcelonista, y Eto'o lesionado hasta la jornada 15, Messi fue el encargado de sostener el ataque azulgrana.

El argentino, sustituto de Ronaldinho en cuanto a liderazgo mediático y venta de camisetas, es el máximo goleador de la plantilla -8 goles en Liga, 4 en Champions- pese a la lesión que sufrió en Valencia y que le impidió disputar el clásico.

Precisamente el choque ante el Madrid (0-1) supuso uno de los puntos más bajos del Barça durante la primera parte de la Liga. Sólo ha sumado otras dos derrotas más -en Getafe y Villarreal- pero ninguna tan dolorosa como la del Camp Nou ante el Madrid, partido que sirvió para denunciar el bajo estado de forma de Ronaldinho.

Desde entonces, el brasileño no ha jugado ni un minuto oficial. En su peor temporada en España (2 goles en 11 partidos de Liga), ha recibido más atención por sus problemas extradeportivos que por su rendimiento en el campo.