Archivo de Público
Martes, 8 de Marzo de 2011

Prohibido el paso a madonnas y pin-ups

El Thyssen abre sus puertas a las Heroínas' de la historia del arte

CARLOS PRIETO ·08/03/2011 - 08:20h

'Homenaje a Santa Teresa', de Marina Abramovic.

Cuando derrotar el cliché se convierte en una heroicidad. El Museo Thyssen abrió ayer sus puertas a la prensa para presentar Heroínas, muestra organizada con la Fundación Caja Madrid que reúne más de un centenar de obras de todas las épocas protagonizadas por mujeres con agenda propia. "La representación de la mujer en el arte occidental se ha limitado mayoritariamente a dos estereotipos: madres y seductoras. La maternidad y el objeto erótico. Mujeres casi siempre al servicio del hombre, sumisas, vencidas, complacientes. Heroínas muestra a mujeres fuertes y desafiantes. Poderosas, dominadoras, triunfantes", razonó el comisario de la exposición, Guillermo Solana, mientras mostraba los cuadros.

Exactamente al mismo tiempo, en la sala de al lado, la imagen de una mujer poderosa, dominadora y triunfante se hacía carne. Carmen Cervera, baronesa Thyssen, tras aclarar que no había "desayunado" y había "dormido sólo cuatro horas" debido a su frenética agenda [el 24 de marzo se inaugura el museo Carmen Thyssen-Bornemisza de Málaga], aportaba su visión sobre Heroínas y las mujeres con poder. "Es una exposición atrevida y fuerte. Me siento muy compenetrada con algunas de estas obras dijo señalando Las damas de los carros (1883-1885), óleo de James Tissot en el que unas altivas artistas de circo conducen unas cuadrigas. Yo tampoco me bajo del carro. Hay que seguir luchando, tirando del carro, pero la belleza debe prevalecer sobre la dureza", explicó una mujer que cada vez que tose sacude los cimientos del Ministerio de Cultura.

"El arte casi siempre ha representado a mujeres al servicio del hombre"

Mientras la baronesa pronunciaba estas palabras, una extraña mujer con brazos de culturista le apuntaba con un arco. Su nombre es Lisa Lyon. Y es la protagonista de una fotografía de Robert Mapplethorpe de 1982. Y es que, el diálogo entre arte clásico y contemporáneo es uno de los puntos fuertes de Heroínas, que no sigue un orden cronológico, sino temático (soledad, trabajo, guerra, magia, etc.). "Se yuxtaponen obras de distintas épocas, lenguajes y medios artísticos para provocar una reflexión sobre lo que cambia y lo que permanece a través de esas diferencias. Y en cada capítulo una o varias de mujeres artistas, sobre todo contemporáneas, responden a las imágenes creadas por sus colegas varones", escribe Solana en el catálogo de una muestra que se abre hoy al público.

En efecto, en Heroínas hay sitio para obras recientes de Marina Abramovic, Pipilotti Rist, Sarah Jones, Mona Hatoum y Julia Fullerton-Battem. "Las creadores contemporáneas dan la réplica. La idea es romper las expectativas del espectador. Sacudirle para que se enfrente a los estereotipos y observe a una mujer diferente, más libre y con mayor autonomía", comentó Solana.

Objeto de deseo

"La idea es romper las expectativas y los estereotipos del espectador"

El comisario abre su texto del catálogo con una referencia al célebre collage feminista de Guerrilla Girls en el que una mujer desnuda con cabeza de simio se preguntaba: "¿Tienen que desnudarse las mujeres para entrar en el Metropolitan Museum of Art?". Y se aportaba el siguiente dato: menos del 5% de los artistas de la sección de arte moderno son mujeres, pero el 85% de los desnudos son femeninos.

La representación de la mujer en el arte occidental, escribe Solana, bascula entre la sufrida "madonna" y la seductora "pin-up". Heroínas viene a corregir un estereotipo seductor en el que, ¡ay!, puede que cayera Lágrimas de Eros, muestra del Museo Thyssen que vimos el curso pasado.