Archivo de Público
Lunes, 7 de Marzo de 2011

Escudero del sentimiento

Fallece uno de los mitos del Atlético

ÁNGEL LUIS MENÉNDEZ ·07/03/2011 - 20:25h

Adrián Escudero en una foto de archivo./ MIGUEL GARCÍA CASTRO

Con Adrián Escudero se va una porción del diluido sentimiento atlético. A los 83 años, el máximo artillero (150 goles) de la historia del club falleció ayer en Madrid. "El mito de los mitos del Atlético", según Luis Aragonés, deja un reguero de gloria, una senda de amor verdadero a los únicos colores que vistió durante sus 12 temporadas como futbolista. En 1945, con 17 años, fue fichado por el todavía Atlético Aviación, y el 27 de enero de 1946 debutó en la élite en el Barça-Atlético (2-1).

Demoledor en el campo y discreto fuera de él, Escudero nunca le negó un beso el escudo. Su corazón siempre latió en rojiblanco. Ni siquiera cuando Vicente Calderón, presidente del club, le maltrató durante los años que siguieron a su retirada. Lo cuenta en Sentimiento atlético, libro escrito por José Miguélez y Javier G. Matallanas con motivo del centenario de la entidad: "Le cogí odio al Atlético, bueno a sus directivos... Yo con cuatro niños y él sabiendo que ganaba solamente para vivir. Y al cabo de 25 años, cuando creo que tengo algo ahí dentro, me cogen y me mandan a hacer puñetas. Porque ni paro, ni leche, claro, porque en aquel momento aquí ni se pagaban los seguros sociales, ni se pagaba nada".

Escudero dejó de ir al estadio y, para no olvidarse del fútbol, visitó más el Bernabéu y la vieja Ciudad Deportiva del Madrid. Pero nunca dejó de amar al Atlético, así que bastó un guiño de Jesús Gil, presidente de 1987 a 2003, para que retornase a casa.

Volvió como se había marchado, sin hacer ruido. Entre la ignorancia y la indiferencia de una afición que no percibe la amenaza del desconocimiento de la historia de un equipo que, en palabras del propio Escudero en Sentimiento atlético, "era un grande y lo pudo ser más, mucho más".

La grandeza del Chava, su apodo como jugador, fue tal que en el partido homenaje (6 de enero de 1955) Di Stéfano vistió de rojiblanco y jugó con el Atlético. La estrella del Madrid, el rival al que Escudero seguía tratando de tú a tú "antes, si perdías un derbi, no podías salir a la calle. A mi madre, el carnicero le decía: para tu hijo no te doy nada que no se lo merece por haber perdido', reconoció su categoría. Con España, Escudero marcó el gol de la igualada en el partido de desempate frente a Turquía (1-1) para acudir al Mundial Suiza 54.

"Madrileño de pura cepa, su cuerpo y su alma estaban al servicio del equipo", reza la web del club. Adiós al escudero del sentimiento atlético.