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Lunes, 7 de Marzo de 2011

El contraataque de las tropas de Gadafi contiene la ofensiva rebelde en Sirte

EFE ·07/03/2011 - 07:37h

EFE - Imagen tomada ayer de un cañon tierra-aire usado por grupos rebeldes en Ras Lanuf (Libia), cerca de una refinería de petróleo, por parte de grupos rebeldes opositores al régimen de Gadafi.

La contraofensiva de las tropas leales a Gadafi con una emboscada a los rebeldes en Ben Yauad, a medio camino entre Sirte y la terminal petrolera de Ras Lanuf, que fue igualmente bombardeada, contuvo el avance revolucionario por la costa, aunque los milicianos retomaban a última hora de ayer sus ataques.

La jornada comenzó bien de madrugada con fuertes detonaciones en Trípoli, cuyo origen nadie ha aclarado, y que el régimen de Gadafi hizo pasar como celebraciones de victorias existentes sólo en la televisión de Gadafi, cuya imagen era jaleada por masas echadas a la calle para idolatrar a su líder como es costumbre desde hace 41 años.

A la mascarada en Trípoli, sucedió una ofensiva simultánea de las fuerzas fieles al régimen en tres puntos: Al Zauiya, a 92 kilómetros al suroeste de la capital y asediada desde hace tres días, Misrata, al este de Trípoli, y Ben Yauad, una localidad a un centenar de kilómetros al este de Sirte, ciudad natal de Gadafi y uno de sus principales feudos.

Los rebeldes libios tuvieron que replegarse de Ben Yauad, y según un corresponsal de Al Yazira, a bordo de sus vehículos se dispersaron en dirección a Ras Lanuf, donde los aviones también sorprendieron a la concentración de milicianos que actuaron con el desorden característico de muchos de sus nuevos reclutas.

Los mercenarios y tuaregs al servicio de Trípoli pusieron en fuga desde las azoteas a las huestes desprevenidas que, sin reconocimiento previo, llegaron confiadamente a Ben Yauad.

La desbandada generó gran desconcierto y el abandono precipitado de algunos milicianos de Ras Lanuf, aunque otros guardaron la posición, lo que degeneró en confusión en torno al control del vital enclave portuario y petrolero, que cuenta con dos pistas de aterrizaje.

La ofensiva fue completada con un aparente intento de las brigadas gadafistas de probar la resistencia organizada por los rebeldes en Misrata, en su poder pero aislada entre Trípoli y Sirte.

Los carros de combate y los brigadistas de Gadafi causaron 19 muertos y 93 heridos, según dijo a Al Yazira el doctor Mohamed el Sediq, portavoz del hospital central de la ciudad.

En Al Zauiya, sitiada desde hace tres días por las tropas de Gadafi, continuaron ayer los enfrentamientos, aunque las comunicaciones con los residentes se ven dificultadas tras el implacable castigo artillero y el cerco a la población, cuyo suministro eléctrico fue cortado al igual que la telefonía móvil.

Aunque los escasos residentes contactados por los canales árabes aseguraron que los milicianos mantienen sus posiciones pese al numeroso número de bajas.

El portavoz del Consejo Nacional, Abdelhafiz Ghoga, admitió la escasez de suministros de los cercados, pero negó que Gadafi hubiera recuperado ninguna plaza en poder rebelde e igualmente descartó cualquier negociación con su régimen.

"No hay negociación de paz con Gadafi", subrayó el portavoz en la rueda de prensa en la que explicó el fallido intento británico de contactar con el mando rebelde en su plaza fuerte.

El primer intento internacional de contactar con la dirección rebelde libia fracasó por una aparente falta de formas, tras ser detenidos y repatriados por el Consejo Nacional un diplomático y su escolta militar por entrar en Libia "de manera ilegal".

"Damos la bienvenida a cualquier delegación británica, pero tiene que ser de manera oficial", aseguró hoy el portavoz y también vicepresidente del Consejo Nacional.

Explicó que los ocho británicos, un diplomático y siete miembros de las fuerzas especiales británicas (SAS) a quienes les fueron confiscados los equipos que llevaron a Bengasi, fueron bien tratados y "probablemente ya están en su camino de vuelta".

Jorge Fuentelsaz