Archivo de Público
Sábado, 5 de Marzo de 2011

Otro detenido confiesa la autoría de 14 atentados

Los cuatro arrestados ingresan en prisión por orden del juez Grande-Marlaska

I. A. ·05/03/2011 - 22:30h

Grande-Marlaska

Iñigo Zapirain, uno de los cuatro detenidos el pasado martes en Galdakao (Vizcaya) por su supuesta vinculación con el comando Otazua de ETA, ha confesado este sábado ante el juez de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska, su implicación en 14 atentados cometidos por la banda desde 2006, entre ellos, los asesinatos de Eduardo Puelles y Luis Conde o el atentado con coche bomba contra la Casa Cuartel de Burgos, el 29 de julio de 2007.

Así consta en el auto que ha dictado hoy el magistrado y que ordena el ingreso en prisión "provisional, comunicada y sin fianza" del propio Zapirain y de Beatriz Echevarria y Lorena Lopez ambas detenidas también el martes a quienes imputa, entre otros, delitos de integración en organización terrorista, tenencia de armas y explosivos y falsificación de documentos oficiales. Han ingresado en prisión hoy, un día después de que lo hiciera el supuesto cabecilla del comando, Daniel Pastor.

En el texto, que ocupa 15 páginas, Marlaska explica que los detenidos disponían de información sobre "ertzainas, empresarios, jueces, fiscales, no identificados, empresas relacionadas con el Tren de Alta Velocidad, cuarteles de la Guardia Civil, sedes judiciales, etc." El juez considera a todos ellos "potenciales objetivos de atentados".

En los domicilios de los detenidos se han encontrado un ejemplar de la revista ETAren Ekintza Armatuak (acciones armadas de ETA), varios zutabes (boletines internos de ETA), ganzúas, una remachadora para la colocación de matrículas, llaves afiladas para la apertura de vehículos y varios archivos encriptados.

En el domicilio que Daniel Pastor y Lorena López compartían en el barrio Aperribai de Galdakao también se hallaron un subfusil provisto de cargadores y abundante munición para el mismo, una pistola lista para su uso con varios cargadores, y documentos de identidad y policiales falsos.

Además, los dos presuntos etarras almacenaban unos 200 kilos de material explosivo, así como detonadores, cordón detonante, ollas a presión y tornillería.