Archivo de Público
Viernes, 4 de Marzo de 2011

Rajoy se da de bruces con el show del PP valenciano

El líder del PP saludó con frialdad a su candidato por el País Valencià

M. J. G. ·04/03/2011 - 23:55h

Fue un show. Desde por la mañana, cuando llegó buena parte de la clac del PP valenciano, hasta última hora de la noche, en la que todos esperaban expectantes la foto del líder del PP, Mariano Rajoy, con el president de la Generalitat, Francisco Camps.

El making off de la imagen fue espectacular. Todos los periodistas y cámaras esperaban el instante que se produjo en el hall del hotel donde se celebraba el acto. Rajoy llegó y se quedó estupefacto ante la expectación que se había generado. Saludó uno por uno a sus compañeros de partido y le llegó el turno a Camps. Apretón de manos y media vuelta. Ningún abrazo como en otras épocas. Llegó la instantánea oficial y acto seguido dijo, dirigiéndose hacia la prensa: "Bueno, hemos cumplido, ¿no?".

«Nos lo han quitado todo menos la dignidad y las ganas», dice Camps

La frialdad con Camps fue patente. Rajoy buscaba el amparo de la conversación de Esteban González Pons, su vicesecretario de Comunicación y diputado valenciano.

Después se formaron corrillos. Camps miraba de reojo a Rajoy. En un momento dado, se introdujo en su grupo. Hablaron de la Semana Santa. A los cinco minutos, el líder conservador, visiblemente incómodo, se zafó de él. Algunos candidatos que estaban por allí observaban la escena perplejos. Uno de ellos dijo que él no se ponía delante de los focos. "A mí no me hace falta", indicó.

Algunos dirigentes del PP consideraron que era "mejor pasar el trago cuanto antes" y evitar así que Camps eclipse hoy con su presencia el discurso de Rajoy.

El jefe del Consell llega rodeado de todo su partido, que le aplaudió a rabiar

Desde que llegó, el president acaparó toda la atención. Hasta allí se habían desplazado varios de sus compañeros de partido para darle apoyo: Juan Cotino, Vicente Rambla, Gerardo Camps, Antonio Clemente... Por la mañana habían llegado el alcalde de Castellón, Alberto Fabra, y el exsecretario del PP valenciano Ricardo Costa, que estuvo suspendido de militancia varios meses. Durante la comida, algunos grupos de valencianos brindaban en su nombre.

En su intervención, el jefe del Consell hizo uno de sus discursos épicos. "Hemos tenido un Gobierno nacional a la contra. Nos lo han quitado todo menos la dignidad y las ganas de trabajar", proclamó. Los suyos, entusiasmados, le aplaudían y vitoreaban. Hasta se pusieron de pie para mostrarle su respaldo.

Camps no tuvo el acto de proclamación que soñaba, pero vivió su tiempo de gloria. Afirmó que el 22-M es un "momento histórico" y que se necesita "una victoria" del PP. Y presumió de la gestión de los gobiernos del PP: "Somos imbatibles, somos los mejores".

Le preguntaron si esperaba a Rajoy en campaña y respondió "siempre, siempre". El presidente de la Generalitat dijo que España nunca podrá ser un Estado federal porque "las comunidades jamás se van a anteponer a la nación".