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Sábado, 5 de Marzo de 2011

Con Valdés, y a la espera del capitán

El Barça recupera efectivos ante un Zaragoza cargado de bajas

NOELIA ROMÁN ·05/03/2011 - 08:00h

Tito Vilanova, en la rueda de prensa de ayer.

Con la duda de si la maltrecha espalda de Pep Guardiola permitirá que el técnico se siente esta tarde en el banquillo del Camp Nou, el Barcelona afronta, ante el Zaragoza, uno de esos compromisos que al cuerpo técnico azulgrana le hacen fruncir el ceño. Y no precisamente porque la situación del equipo dirigido por Javier Aguirre (15º, a dos puntos de los puestos que marcan el descenso) invite a pensar que el Barça tiene más que a su alcance seguir manteniendo su ventaja de siete puntos al frente de la tabla. Sino por las circunstancias que rodean el encuentro.

Aunque sea con siete bajas, llega el Zaragoza obligado a disputar "una final más" "no podemos verlo de otra manera y no utilizaré las bajas de excusa", aseveró Aguirre apenas tres días después de que el Barça se batiera en un partido muy exigente, como lo fue el de Valencia, y también tres días antes de que el Arsenal se plante en el Camp Nou para cuestionarle el futuro europeo. "Es bastante posible que este partido nos cueste porque venimos de un encuentro muy duro e intenso y, al tiempo, es inevitable que la gente piense en el Arsenal", asumió ayer Tito Vilanova, encargado un día más de sustituir a Guardiola, entonces aún ingresado en el hospital. "No será fácil, pero tenemos que convencernos de que lo importante ahora es el del Zaragoza; estos puntos valen igual que los de Valencia", abundó el ayudante de Guardiola.

A ese objetivo, quizá ayude la presencia de Víctor Valdés, que, recuperado ya de su lesión y con el alta médica, probablemente regresará a la portería del Barça. La vuelta de Puyol, en cambio, dependerá del ensayo de hoy, según admitió Vilanova. Si el capitán, que ya se entrena con el grupo, se encuentra bien y recibe el permiso de los médicos, podría jugar unos minutos.