Domingo, 13 de Enero de 2008

El depuesto presidente del Supremo se niega a abandonar su residencia oficial

EFE ·13/01/2008 - 11:26h

EFE - Nawaz Sharif (d), ex primer ministro de Pakistán, saluda a sus partidarios durante un evento electoral en Gujjar Khan, Pakistán, el pasado 27 de diciembre.

El depuesto presidente del Tribunal Supremo de Pakistán, Iftikhar Chaudhry, se ha negado a abandonar su residencia oficial en Islamabad tras recibir un requerimiento para que lo haga en una semana, informa hoy la prensa.

Chaudhry respondió con otra nota por escrito en la que denuncia que está bajo arresto domiciliario ilegal y que, en calidad de jefe del Supremo, tiene derecho a seguir viviendo en la residencia oficial hasta su retirada en diciembre de 2013, según el diario "Dawn".

El magistrado está bajo arresto desde el 3 de noviembre de 2007, cuando el presidente, Pervez Musharraf, impuso el estado de excepción en el país y descabezó a la cúpula del Supremo, donde se dirimía la legalidad de su reelección como jefe del Estado.

Chaudhry fue sustituido por el juez Abdul Hameed Dogar que, junto a otros magistrados del país, juró de nuevo su cargo ante Musharraf, algo a lo que aquel se negó.

Desde entonces, el magistrado, que el año pasado libró un duro pulso legal con Musharraf, ha tenido toda vía de comunicación y contacto cerrada, incluso con diplomáticos que han intentado visitarlo. El estado de excepción fue levantado a mediados de diciembre.

En el requerimiento legal, que se dirige a Chaudhry como "juez retirado", éste es conminado a abandonar en una semana la residencia que ocupa en el lujoso Enclave Judicial de Islamabad para que Dogar pueda trasladarse a ella.

En su respuesta, el magistrado reitera que sigue siendo el presidente del Supremo de acuerdo con la Constitución por lo que tiene derecho a esa residencia hasta fines de 2013 y que, incluso como juez retirado, no podría ser evacuado de ella en un plazo inferior a seis meses.

"Así pues, en estas circunstancias, no puedo ser presionado para evacuar esta casa en el plazo de una semana", concluyó el juez en su respuesta, escrita a mano.