Archivo de Público
Miércoles, 2 de Marzo de 2011

Carlos Iglesias: "Hay que ser persona por encima de ideologías"

El director presenta 'Ispansi', la historia de una mujer católica y un comisario político republicano

CARLOS PRIETO ·02/03/2011 - 15:27h

Carlos Iglesias en una imagen promocional

Vuelven los niños de la guerra. El director Carlos Iglesias cuenta en Ispansi las peripecias de una mujer católica y un comisario político republicano unidos bajo las bombas: tienen que salvar un convoy de niños españoles camino de Stalingrado. En plena Segunda Guerra Mundial. Drama, épica y tensión sexual entre las dos Españas. El filme se estrena el viernes.

¿Cuál fue su primer contacto con las historias de los niños de la guerra?

En la Escuela de Arte Dramático. Uno de mis profesores era un niño de la guerra. Se lo llevaron a Rusia con cinco años. Mi primera película (Un franco, 14 pesetas) trataba sobre la inmigración económica. Ahora quería hablar del exilio político.

¿Cómo se documentó?

Me entrevisté con 37 niños de la guerra. Y tuve la suerte también de recoger el testimonio de dos maestros, de más de noventa años, que habían acompañado a estos niños al exilio. Lo que provocó que el guión diera un giro. Hay mucha documentación sobre los niños de la guerra, pero poca sobre los adultos que los acompañaron a la Unión Soviética. Decidí centrar el filme en las desventuras de los adultos. Los niños aparecen en segundo plano.

¿'Ispansi' tiene más de realidad o de ficción?

Me gusta lo que pone el cartel del filme: inspirada en hechos reales. Inspirada. No he utilizado ninguna historia en concreto de las que me contaron, pero la que cuento podría ser la historia de cualquiera de los niños de la guerra.

¿Dónde rodaron?

La parte principal, la que transcurre en Rusia, en el Jura suizo, una cadena montañosa conocida como la Siberia suiza. Con temperaturas extremas de 27 bajo cero. Fue un rodaje duro

¿Cuál es el significado político del filme?

Dos enemigos naturales son capaces de unirse para sacar adelante un convoy de niños. Hay que ser persona por encima de ideologías. Algo que se puede extrapolar a la realidad cotidiana española. El gobierno y la oposición deberían unirse para sacar adelante ese convoy de niños pequeños que somos todos.