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Miércoles, 2 de Marzo de 2011

Zapatero se pone "al frente" del apoyo al cambio en el Magreb

El presidente del Gobierno no descarta que la ola democratizadora alcance también a Marruecos y Argelia

GONZÁLO LÓPEZ ALBA ·02/03/2011 - 12:44h

José Luis Rodríguez Zapatero viajó ayer a Túnez para situar a España "al frente" del respaldo internacional a la democratización del Magreb. Se adelanta así a sus colegas europeos y singularmente al francés, Nicolas Sarkozy, aunque el gesto se produce inmediatamente después de haber visitado dos países del Golfo con regímenes dinásticos de corte liberal, como son Qatar y los Emiratos Árabes Unidos.

Su visita al país donde se desató la corriente de cambio que sacude el Magreb y el Golfo coincide con "el momento crucial" para establecer "la hoja de ruta" hacia la democracia, según comprobó en sus entrevistas con las máximas autoridades del Gobierno interino y los representantes de las organizaciones políticas, sindicales y sociales.

España avalará un crédito de 300 millones para apuntalar Túnez

Globalización democratizante

Sin la atadura de intereses económicos y sin el lastre de las estrechas relaciones con el depuesto dictador que atenazan ahora a Francia, Zapatero envolvió su visita en una declaración de principios: "En este momento histórico para la extensión de la democracia, a diferencia de otros momentos, en los que lamentablemente no pudimos estar por nuestras propias circunstancias, España estará y está al frente". El presidente hizo uso de su condición de primer gobernante europeo que viaja a Túnez desde el estallido de la Revolución de los Jazmines para, también desde la UE, expresar el "respaldo" a los cambios en este país y en el conjunto del mundo árabe. Su alcance histórico lo equiparó a la democratización del Este de Europa, a partir del análisis de que la globalización se está demostrando que es no sólo económica, sino que "va a ser también política".

Aunque mostró especial cuidado en evitar cualquier comentario que pueda ser interpretado como "una injerencia", algo que resultaría "contraproducente", Zapatero opinó que los cambios "se van a extender". De esta ola democratizadora no excluyó a Rabat, aunque extremó el celo. "Cada país hace su historia, cada pueblo construye su democracia. El papel de Españay Europa en su conjunto ha de ser apoyar y estimular los cambios allí donde la sociedad los promueva", dijo sobre la posibilidad de que la corriente toque a Marruecos y Argelia.

Zapatero encarece la separación entre Estado y religión para asegurar el éxit

Tras entrevistarse con el primer ministro y el presidente provisional, Beyi Said Essebsi y Fuad Mabaza, subrayó: "No hemos venido a decirles cómo tienen que hacer las cosas, hemos venido a decirles que estamos a su disposición".

Esta disposición la detalló en una triple vertiente. En la económica, insistió en su defensa de un Plan Marshall para la zona, en el que confluya el apoyo financiero de los estados con la movilización de "una gran coalición" de multinacionales. Y anunció el aval de España para que, a través del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Túnez obtenga una línea de créditos blandos por importe de 300 millo-nes de euros en los próximos tres años. El BEI dispone de un fondo de "casi 10.000 millones" para la integración de los países del Mediterráneo y el Gobierno español cree que "una parte importante" debería destinarse ahora a Túnez.

En el plano político, además de la oferta de ayudar a la organización de las elecciones, previstas para el 24 de julio, se comprometió a acelerar la negociación de un Estatuto de Asociación a la UE, similar al que ya privilegia a Marruecos. "Europa será más Europa si se compromete más con el sur y con el Magreb", defendió Zapatero, que prepara una próxima entrevista con el turco Recep Tayyip Erdogan.

Vuelos Túnez-El Cairo

Esas tesis la trasladará al Consejo Europeo el día 11, según prometió durante un almuerzo con media docena de representantes de la sociedad civil y líderes políticos. Algunos pertenecen a organizaciones aún ilegales y le ofrecieron una visión más escéptica. "No lo saben, pero ya han ganado", les animó, al tiempo que les encarecía a preservar la separación entre Estado y religión.

Una tercera pata de cooperación es la ayuda para hacer frente al éxodo hacia Túnez de egipcios y libios. De hecho, según confirmaron fuentes de la Moncloa, a petición del Gobierno interino, desde hoy partirán tres vuelos diarios de Túnez a El Cairo para evacuar a unas 4.000 personas. También saldrá hoy un avión con fármacos y alimentos hacia la zona de Bengasi, liberada ya por los rebeldes libios.