Archivo de Público
Martes, 1 de Marzo de 2011

Las decisiones afectan a los "apoderados" de personas enfermas

Reuters ·01/03/2011 - 15:39h

Por Amy Norton

Las personas que deben tomar decisiones terapéuticas por un familiar gravemente enfermo sufrirían consecuencias emocionales, de acuerdo a un nuevo estudio.

"Hallamos indicios sólidos de que tienen un efecto profundo y, desafortunadamente, suele ser negativo", dijo el autor principal, doctor David Wendler, de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

En algún momento, los pacientes críticos no pueden tomar decisiones sobre la atención médica que reciben. En esos casos, las decisiones, incluida la de continuar o no con el soporte artificial de la vida, pasan a un familiar o un "apoderado" que el paciente designa legalmente.

En la nueva investigación, publicada en Annals of Internal Medicine, los autores revisaron 40 estudios pequeños sobre qué efectos emocionales tienen esas decisiones.

En algunos estudios, unos pocos responsables de tomar resoluciones, en su mayoría familiares directos, consideraron que la experiencia era positiva porque habían ayudado al ser querido. Pero, a menudo, los familiares sentían ansiedad, culpa o duda.

En los estudios, por lo menos un tercio de los responsables de las decisiones dijo haber sufrido algún grado de carga emocional. Y, en algunos casos, esos efectos se daban a conocer meses o años después.

Pero, según Wendler, nada de esto debería desalentar la designación de un apoderado en la atención de la salud. De hecho, comentó, los familiares eran menos propensos a mencionar efectos emocionales negativos cuando conocían las preferencias de sus seres queridos en el final de la vida.

"Esto debería alentar a que más personas dejen indicaciones por adelantado", agregó. Si la familia las conoce, sentiría menos estrés emocional, opinó.

En un estudio de Estados Unidos sobre 105 personas que tomaron decisiones terapéuticas por un enfermo terminal, dos tercios dijeron haber sufrido un estrés de moderado a grave. Pero cuando existían esas indicaciones por adelantado, el estrés había sido "significativamente más bajo".

Aun así, pocas personas dejan directivas por adelantado: se estima que un 30 por ciento de los estadounidenses tiene un testamento en vida, por ejemplo.

"Tratamos que los pacientes adelanten sus deseos desde hace 20 años", dijo Wendler. El rechazo, en parte, se debería a que la gente piensa que la planificación del final de la vida es algo que sólo afecta a cada uno. "Pero también es por la familia", indicó.

Un error común es pensar que se necesita un abogado para dejar las indicaciones por adelantado. Pero se pueden obtener los documentos gratis: los formularios del estado se pueden descargar del sitio online de la Organización Nacional de Residencias para Enfermos Terminales y Cuidados Paliativos.

El médico, aconsejó el autor, puede responder cualquier duda sobre esos documentos.

Todo esto es muy importante para los pacientes con enfermedades terminales, pero los expertos lo aconsejan también para personas sanas y más jóvenes para prepararse ante lo inesperado.

Y aunque no se dejen estas indicaciones por adelantado, el autor sugirió conversar con la familia sobre los deseos para el final de la vida.

FUENTE: Annals of Internal Medicine, 1 de marzo del 2011.