Miércoles, 3 de Octubre de 2007

Un consorcio farmacéutico británico colaborará en el desarrollo de células madre embrionarias

Agencia EFE ·03/10/2007 - 11:32h

Agencia EFE - Un consorcio farmacéutico británico colaborará en el desarrollo de células madre embrionarias. EFE

Tres gigantes del sector farmacéutico han formado un consorcio para desarrollar en colaboración con el sector público células troncales destinadas a probar nuevos fármacos, informa hoy el diario "Financial Times".

Se trata de los gigantes GlaxoSmithKline, Astra-Zenaeca y Roche, que colaborarán con distintos departamentos del Gobierno en una nueva iniciativa público-privada destinada a probar fármacos en condiciones que no impliquen luego riesgos para el paciente.

El lanzamiento del consorcio, bautizado "Células Troncales para Medicinas Más Sanas" (SC4SM), es significativo, según el diario, porque los grandes laboratorios se habían mostrado hasta ahora reacios a dedicarse a las investigaciones de células embrionarias.

Muchos laboratorios temían la reacción de los grandes mercados como el de Estados Unidos, donde el empleo para fines terapéuticos de embriones humanos es muy controvertido, y hasta ahora han dejado el campo libre a las universidades y las empresas de biotecnología.

Según Philip Wright, de la Asociación de la Industria Farmacéutica Británica, que será director ejecutivo del nuevo consorcio, se espera que otros laboratorios se unan al mismo.

SC4SM es la primera alianza público-privada de la industria farmacéutica internacional para el desarrollo de las células troncales embrionarias humanas.

"Se ha tardado tanto tiempo en ponerla en pie debido a que es un tema muy sensible", señaló Wright.

El programa, que se desarrollará en cinco años, está dotado con 10 millones de libras (14,4 millones de euros) y el primer año se centrará en el desarrollo de células hepáticas.

"El hígado es un órgano clave por lo que se refiere a la toxicidad. Es como el basurero del cuerpo, que neutraliza y destruye los fármacos y las toxinas", afirma Ian Cotgreave, director del departamento de toxicidad molecular de Astra-Zeneca.

La toxicidad hepática es la causa principal del fracaso de ciertas medicinas en las pruebas clínicas, como se vio recientemente en el caso del anticoagulante Exanta, de AstraZeneca.

Las pruebas efectuadas en animales no han ayudado a resolver el problema, afirma Cotgreave, según el cual "predecir la toxicidad hepática a partir de las pruebas preclínicas es como arrojar una moneda al aire".

El nuevo consorcio financiará el primer año cinco proyectos destinados a convertir células troncales embrionarias humanas en hepatocitos o células hepáticas.

Éstas serían una mucho mejor guía para determinar el efecto de un nuevo fármaco sobre el hígado humano.

Según el "Financial Times", dos compañías de biotecnología con laboratorios de investigación en la localidad de Dundee (Escocia) -CXR Biosciences y Cellartis- que trabajan en ese sector, podrían colaborar también con el consorcio.

La estrategia a largo plazo de los laboratorios que lo integran incluirá también la transformación de células madre en otros tipos de célula, y así su segundo objetivo será el desarrollo de cardiomiócitos o células cardíacas.