Domingo, 13 de Enero de 2008

IU se asoma a la ruptura en Valencia

La victoria de la ejecutiva regional en su referéndum hace más difícil la distensión con Madrid

JUANMA ROMERO ·13/01/2008 - 07:30h

ÁLVARO GARCÍA - Glòria Marcos, coordinadora general de Esquerra Unida del País Valenciá (EUPV), y Gaspar Llamazares, líder de IU, en el Consejo Político Federal del pasado 6 de octubre.

El escenario sigue abierto, pero se complica. A una semana de que el Consejo Político Federal (CPF) de IU cierre sus listas, el enfrentamiento entre la dirección federal y la ejecutiva valenciana se agudiza. El último jalón llegó con el referéndum que Esquerra Unida del País Valencià (EUPV) celebró este viernes, y cuyo escrutinio definitivo se conoció ayer.

La consulta era doble: primero, bendecir la coalición electoral con Izquierda Republicana (y no con el Bloc), y dos, consagrar a los candidatos elegidos en la asamblea regional de noviembre (Antonio Montalbán, Concha Amorós y Miguel Ángel Pavón). EUPV ganó. Sobre una participación del 54,38% de los militantes, se contabilizaron 1.299 votos a favor (91,09%), 79 sufragios en contra (5,54%), 41 papeletas en blanco y 7 nulas.

“Es una demostración de la plena sintonía de las bases con la dirección”, subrayó a Público Glòria Marcos, la canciller de EUPV. “Ahora tenemos la razón política, y no permitiremos que [Gaspar] Llamazares pisotee la voluntad de la militancia”.

Consulta “sin garantías”

La dirección federal, mientras, mantiene la hoja de ruta marcada por la Presidencia en diciembre: “sólo” ratificará en el CPF a los aspirantes que hayan vencido en la consulta que tutela desde Madrid. “Ese referéndum no cuenta con garantías. ¿Cómo se ha controlado el voto delegado? No había interventores de la minoría crítica con Marcos”, señala un responsable de IU. “Nada cambia los planes, pero no cabe duda de que no contábamos con esos resultados del 91%, que objetivamente fortalecen a Glòria”, matiza otro dirigente federal.

La cuerda está ya muy tensa. Y pesa la amenaza de que se rompa en dos, ya que EUPV –inmersa ya en una batalla judicial contra el federal– mantendrá sus candidatos hasta el final. En la práctica, la quiebra. “No toleraremos que ninguna otra lista boicotee la avalada por el CPF. Nadie puede competir contra IU dentro de IU”, amenazan desde el federal.

Aún no se ha planteado ni la disolución ni la expulsión de EUPV, pero nada se descarta si la dirección valenciana no cede y arriesga a concurrir el 9-M por separado, al margen de lo ratificado en el Consejo.

Esta semana se intentará frenar la escalada. La dirección y el aparato del PCE se reunirán por segunda vez para pactar el orden del día del CPF del domingo y procurar que discurra “de forma pacífica”.

Llamazares ha ordenado a sus delegados en la negociación “impedir la ruptura”. “No podemos permitírnosla”, señala Ramón Luque, coordinador de campaña y embajador del líder de IU. “El Consejo resolverá el conflicto. No hay por qué pensar que alguien no acatará lo que se apruebe por mayoría. No especulemos. Ningún votante entendería una escisión”.

 

LA DISPUTA DE LAS SIGLAS DE EUPV

Cuestión de soberanía // Glòria Marcos se aferra y no suelta sus Estatutos. “EUPV se configura como una organización política y jurídicamente soberana”, reza el artículo 1. Aunque, eso sí, “desde su personalidad jurídica propia, se federa corresponsable y solidariamente en IU”. En caso de que finalmente la dirección valenciana se arremangue y presente lista propia el 9-M, dice tener “derecho” sobre las siglas de EUPV, muy asentadas en Valencia. “Son nuestras y el federal no puede quitárnoslas”, asegura la coordinadora.

El federal, propietario // Otros Estatutos, los de IU Federal, hablan. Su artículo 2 deja claro que la denominación de IU en la Comunidad Valenciana es EUPV. Y es el nombre que integra la coalición electoral que los críticos con Marcos (Iniciativa del Poble Valencià y Projecte Obert) cerraron el viernes con el Bloc y Els Verds. “Debíamos avanzar en el acuerdo porque nos apremian los plazos”, subraya Paco García, de Iniciativa. En el federal defienden la propiedad de las siglas de EUPV. Si no, será la Junta Electoral Central quien decida.