Miércoles, 3 de Octubre de 2007

Medios de disidencia denuncian nuevas detenciones hoy en Rangún

Agencia EFE ·03/10/2007 - 10:22h

Agencia EFE - El enviado especial de la ONU, Ibrahim Gambari (i) saluda al primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, durante la reunión de hoy en Singapur. EFE

Un número indeterminado de personas fueron detenidas hoy por las fuerzas de seguridad en Rangún, la ciudad más importante de Birmania (Myanmar), un día después de que el enviado especial de la ONU, Ibrahim Gambari, se entrevistara con el líder de la Junta Militar, Than Shwe, para intentar solucionar la crisis.

Fuentes de la disidencia indicaron que los arrestos se realizaron anoche y esta madrugada en áreas cercanas a la Pagoda de Shwedagon, uno de los centros de las protestas y lugar sagrado de los monjes budistas.

Según testigos,unos ocho camiones que transportaban prisioneros fueron vistos mientras atravesaban las calles del casco viejo de Rangún.

La nueva ola de detenciones por parte del régimen dictatorial birmano se llevan a cabo después de la entrevista que mantuvieron ayer Gambari y Than Shwe, y de la que no ha trascendido nada a la prensa.

La misión de Gambari tenía como objetivo comunicar al "hombre fuerte" de Birmania la preocupación de la ONU por la grave represión que las autoridades ejercen contra los partidarios de un cambio democrático en el país asiático.

Pese a ese encuentro, la radio La Voz Democrática de Birmania anunció que hay unas 1.900 personas, entre bonzos, monjas budistas, estudiantes y civiles, detenidas en el colegio técnico de Insein, al norte de Rangún, habilitado para dar cabida a los prisioneros a los que las autoridades implican en las multitudinarias manifestaciones.

El medio también indicó que al menos 10 parlamentarios de la Liga Nacional por la Democracia (LND) y 137 miembros de ese partido, la principal formación opositora de Birmania, han sido detenidos en relación con las protestas.

La LND ganó las legislativas de 1990, cuyos resultados nunca fueron reconocidos por los militares, los cuales mantienen en arresto domiciliario desde el 2003 a Aung San Suu Kyi, líder de ese partido y Premio Nobel de la Paz.