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Viernes, 25 de Febrero de 2011

Sudoración y sofocos menopáusicos, vinculados a riesgo cardíaco

Reuters ·25/02/2011 - 12:59h

Las mujeres que padecen sofocos y sudores nocturnos al inicio de la menopausia podrían tener menos probabilidades de sufrir un ataque al corazón, según dijeron investigadores estadounidenses.

Sin embargo, las mujeres que desarrollan estos síntomas más adelante en la menopausia podrían tener más riesgos de enfermedades cardíacas, informó el equipo en la revista Menopause.

"Nuestro estudio proporciona pruebas de que los clásicos síntomas de menopausia precoz, experimentados por la mayoría de las mujeres en la madurez, no son un marcador de un mayor riesgo de ataque cardíaco o ictus en el futuro", indicó en un comunicado la doctora JoAnn Manson, del Brigham and Women's Hospital, que trabajó en el estudio.

Los hallazgos se conocen tras un nuevo análisis del gran ensayo clínico llamado Woman's Health Initiative en 2002, que mostró que la terapia de reemplazo hormonal incrementaba el riesgo de cáncer de mama y de ovarios y de ictus en mujeres mayores, y los médicos la prescriben ahora con moderación.

Mason y sus colegas descubrieron que las mujeres con sofocos o sudores nocturnos en el inicio de la menopausia no tenían más probabilidades de sufrir un ataque al corazón, ictus o morir durante el período de estudio que aquellas que no tenían esos síntomas.

Y había alguna sugerencia que indicaba que los sudores nocturnos y sofocos reducían esos riesgos. Por ejemplo, mujeres con esos síntomas en el inicio de la menopausia tenían un 17 por ciento menos riesgo de ictus, y un riesgo un 11 por ciento menor de sufrir una enfermedad cardíaca o morir por cualquier otra causa durante el período de estudio.

Las mujeres que desarrollaban sofocos o sudores nocturnos más adelante en la menopausia, sin embargo, tenían un 32 por ciento más de posibilidades de tener un ataque al corazón y un riesgo un 29 por ciento mayor de morir con respecto a las que tenían esos síntomas antes.

Alrededor de tres de cada cuatro mujeres menopáusicas experimentan sofocos o sudores nocturnos en las primeras fases de la menopausia, dijo el equipo.