Sábado, 12 de Enero de 2008

La victoria opositora en Taiwán augura mejores relaciones con China

EFE ·12/01/2008 - 10:22h

EFE - El candidato a la Presidencia taiwanesa por el gobernante partido DPP, Frank Hsieh (c), participa en un mitin electoral en Taipei (Taiwán) el lunes pasado.

Los ciudadanos taiwaneses eligieron hoy a sus representantes parlamentarios en unos comicios en los que el opositor Partido Kuomintang (KMT), partidario de intensificar los lazos con China, venció sobre el independentista Partido Demócrata Progresista (PDP).

La rotunda victoria del KMT hoy, con 79 de los 113 escaños legislativos frente a 26 del gobernante Partido Demócrata Progresista, augura un cambio en la política de la isla hacia China.

En el voto nacional, por el que se asignan 34 escaños y cuando se han escrutado los sufragios de 13.732 de los 14.377 colegios electorales, el KMT ha obtenido 18 (51,33 por ciento) y el PDP 13 (36,89 por ciento), según los datos preliminares del Consejo Central Electoral.

En el voto por distritos, ya se han decidido los 73 escaños en juego, con 57 para el KMT, 13 para el PDP y 3 de independientes.

De los seis escaños restantes, reservados a aborígenes, el KMT oscila, de momento, entre 3 y 4, y el PDP 2.

Los resultados electorales suponen una fuerte desaprobación de la política del presidente taiwanés, Chen Shui-bian, centrada en impulsar el nacionalismo y no abrir los lazos económicos con China.

La victoria del KMT hace más probable que recupere la presidencia, con su candidato Ma Ying-jeou, en los comicios del 22 de marzo, y consolida un sistema bipartidista, en el que los partidos pequeños como la Unión Solidaridad de Taiwán se hacen irrelevantes.

La propuesta opositora de mejorar los lazos con China y centrarse en la mejora económica, dejando a un lado los temas ideológicos y nacionalistas, derrotó a la determinación oficialista de proseguir un sendero propio sin concesiones a Pekín.

La insatisfacción generalizada con el manejo gubernamental de la economía y con una serie de escándalos y juicios por corrupción de funcionarios y familiares de Chen Shui-bian desempeñó un papel clave en estas elecciones.

Los llamados nacionalistas del presidente taiwanés y su advertencia de que una victoria opositora supondría una rendición ante China, sólo convenció a los independentistas radicales y no a los electores moderados.

Por otra parte, la participación electoral en los dos referendos anejos a los comicios parlamentarios ascendió sólo al 26,4 por ciento, muy lejos del 50 por ciento necesario para que sus resultados fueran válidos.

Uno de los referéndum, propuesto por el PDP, buscaba recuperar los bienes obtenidos por el KMT en sus 55 años de gobierno en la isla, y otro presentado por el KMT quería abrir la posibilidad de juzgar a los presidentes en casos de corrupción.

Esta escasa participación supone un mal augurio para la consulta popular sobre el ingreso en las Naciones Unidas de la isla bajo el nombre de Taiwán, que se celebrará el 22 de marzo, junto a los comicios presidenciales.

Este referéndum desencadenó amenazas chinas y la desaprobación de EEUU y la Unión Europea, preocupados por una posible escalada de las tensiones en el estratégico estrecho de Formosa.