Sábado, 12 de Enero de 2008

Los partidos vascos firmaron hoy hace veinte años el Pacto de Ajuria Enea

EFE ·12/01/2008 - 13:34h

EFE - Palacio de Ajuria-Enea.

Los principales partidos políticos vascos firmaron el 12 de enero de 1998, hoy hace veinte años, el Acuerdo para la Normalización y Pacificación de Euskadi, el conocido como Pacto de Ajuria Enea.

Después de más de cincuenta horas de negociaciones, el lehendakari José Antonio Ardanza, Xabier Arzalluz (PNV), Txiki Benegas (PSE-PSOE), Kepa Aulestia (EE), Inaxio Oliveri (EA), Alfredo Marco Tabar (CDS) y Julen Guimón (AP) firmaron un pacto que centró la política vasca durante los diez años siguientes.

Además de una condena de la violencia como método para el logro de objetivos políticos, los partidos vascos plantearon en el punto décimo del acuerdo su apoyo a los procesos de diálogo para el final de la violencia "si se producen las condiciones adecuadas" con una muestra inequívoca del abandono del terrorismo por parte de ETA.

La Mesa de Ajuria Enea pasó por varias fases. Desde la firma del Pacto hasta, aproximadamente 1992, las posiciones fundamentales fueron las de la firmeza frente a ETA y de aislamiento de Herri Batasuna por su sometimiento a la organización terrorista.

Tras esa fase de firmeza y de movilización social contra el terrorismo, el Pacto entró en una de crisis, entre 1992 y 1995, con el conflicto por el cambio del trazado de la autovía de Leizarán, las conversaciones entre el PNV y HB y la oposición del PP a la reinserción de presos de ETA.

Entre 1995 y 1998 se intentó una "segunda fase" del pacto que culminó con la elaboración por parte del lehendakari Ardanza de una propuesta de acuerdo sobre el final dialogado de la violencia, en la que abogaba por alcanzar inicialmente un acuerdo entre los partidos democráticos para luego dirigirse a HB, un diálogo que sólo sería posible con una tregua "ilimitada" de ETA.

Este documento fue debatido en la última de las 35 reuniones de la Mesa, el 17 de marzo de 1998, sin que los partidos llegaran a un acuerdo al respecto.

De hecho, al concluir esa reunión, el entonces presidente de EA Carlos Garaikoetxea, ya anunció que la Mesa había quedado en "vía muerta", un foro que había visto desde las conversaciones de Argel entre el Gobierno y ETA hasta el secuestro y asesinato del concejal Miguel Ángel Blanco