Martes, 2 de Octubre de 2007

La madurez de Kanouté marca las diferencias

El Sevilla vence de forma incontestable a los checos del Slavia gracias al talento y a la solidez de Kanouté (4-2).

ALBERTO CABELLO ·02/10/2007 - 23:53h

El delantero marfileño del Sevilla, Arouna Koné (i) es felicitado por sus compañeros Frederic Kanoute (c) y Adriano Correia (d) tras marcar gol ante el Slavia de Praga. EFE

La madurez de Frederick Kanouté retrata a un jugador magnífico. El cartel con el que llegó a Sevilla no era el de una superestrella, un buen jugador a secas. Un futbolista notable con carencias a la hora de marcar goles. El africano de Malí ha madurado como un delantero cinco estrellas en paralelo a la explosión del equipo sevillista.

En el aristocrático escaparate de la Champions League, Kanouté tejió la victoria de su equipo ante el Slavia de Praga, en una maravillosa demostración de fútbol creativo. El africano estuvo en el ajo de todo lo bueno que el Sevilla trazó en el partido. Dejó en bandeja a Luis Fabiano el primer gol, dibujó un caño fabuloso para brindar otra ocasión magnífica al brasileño y con el tacón le puso un balón al hueco otra vez a su compañero de delantera que esta vez sí que acertó con la portería rival.

A pesar de mostrarse muy superior a los checos, el Sevilla tuvo adherida la sombra del Slavia durante dos tercios de partido. Hasta mediado el segundo tiempo, la distancia en el marcador no fue todo lo amplia como para pensar que el partido estaba finiquitado. Al momento que los andaluces ponían un poco de intensidad y rapidez al juego, los de Praga sufrían. Con el partido en pause, el rival cataba la pelota y creaba problemas.

El Sevilla se refugió en su campo en el primer cuarto de hora de la segunda parte y pasó apuros ante la presión del contrario. Los peores momentos de los de Juande acabaron con el tercer gol de Escudé y entonces llegó la goleada. Una victoria terapéutica que pone en buena senda la clasificación para la siguiente ronda, acaba con la racha de cuatro derrotas y devuelve la puntería a los delanteros.