Sábado, 12 de Enero de 2008

La mujer acusada matar al marido en Argés será juzgada a partir del lunes

EFE ·12/01/2008 - 11:53h

EFE - Vista de la entrada del domicilio donde la Policía local encontró el pasado día uno de enero el cadáver de un hombre de 55 años en Casarrubios del Monte (Toledo).

Un jurado popular juzgará a partir del próximo lunes en Toledo a Emiliana G.P., de 50 años, acusada de matar con un cuchillo de cocina a su esposo, Santiago Asensio, de 55, en la puerta del domicilio familiar, un chalé adosado situado en Argés (Toledo), y para quien el fiscal pide catorce años de cárcel.

Según el relato del fiscal al que ha tenido acceso EFE, los hechos ocurrieron a partir de las 21:00 horas del 11 de mayo de 2006 en el domicilio familiar de la calle Brasil cuando la acusada, que sufría un estado depresivo desde hacía casi diez años por las malas relaciones con su marido, le asestó una puñalada certera que le atravesó el pulmón.

Fruto del matrimonio, natural de Ahigal (Cáceres), nacieron cuatro hijos, tres mayores de edad (29, 24, 23 años) y la menor de ocho años de edad.

Según el escrito de acusación de la fiscalía de Toledo, la presunta agresora había denunciado al marido por malos tratos en el año 2000, aunque el juzgado de instrucción número 4 de Toledo dictó sentencia absolutoria porque la mujer no acudió al juicio a declarar.

Las relaciones matrimoniales eran conflictivas, con frecuentes discusiones a voces, lo que motivó que en alguna ocasión tuviera que acudir la Guardia Civil, como ocurrió el 21 de febrero de 2000, por aviso de la hija mayor, y que dio lugar a la denuncia referida que finalmente no ratificó la mujer.

Así, sobre las nueve de la noche del 11 de mayo de 2006 el matrimonio mantuvo una de sus frecuentes broncas, en esta ocasión motivada por los reproches del marido a su mujer tras haber encontrado a su hija menor escondida en un armario cuando éste subió al dormitorio de la niña a darle las buenas noches.

Ese día, según el fiscal, la víctima había bebido, lo cual era frecuente, y presentaba 2,25 gramos de alcohol por litro de sangre, una situación de embriaguez que disminuía su capacidad de defensa.

Tras culpar a su mujer de la actitud de la hija menor, Emiliana golpeó a su marido en el brazo, al tiempo que le decía, "mira tu, la pinta que tienes", aludiendo a su estado ebrio, momento en que el fallecido agarró a la mujer del cuello arrastrándola hasta el distribuidor de la casa, donde la soltó.

Seguidamente, la mujer entró en el salón para llamar por teléfono a una de sus hijas, pero, su esposo le arrancó el listín de teléfonos y lo arrojó al suelo, agarrándole de nuevo del cuello y diciéndole, "a quién vas a llamar, si tus hijas no te hacen caso, loca", tras lo cual el hombre salió de la casa para dirigirse al garaje.

Acto seguido, Emiliana, "movida por la rabia, impotencia y frustración", cogió de la cocina un cuchillo, de quince centímetros de hoja, y fue en busca del marido.

Tras un mínimo forcejeo, Emiliana, con el propósito de quitarle la vida, le asestó una puñalada certera en la parte anterior izquierda del tórax y le introdujo toda la hoja del cuchillo entre la tercera y la cuarta costilla, que le atravesó el pulmón y le causó la muerte en pocos minutos por hemorragia interna.