Sábado, 12 de Enero de 2008

Suharto mejora ligeramente pero sigue con ventilador y transfusiones

EFE ·12/01/2008 - 08:46h

EFE - Un indonés partidario del presidente Suharto sostiene una foto del mandatario fuera del hospital de Jakarta (Indonesia), donde fue admitido de urgencia, el pasado 04 de enero de 2008.

La salud del ex presidente Suharto, de 86 años de edad, ha mejorado ligeramente en las últimas horas pero sigue con ayuda para respirar y transfusiones de sangre, tras pasar la noche en estado crítico después de que el viernes sufriera fallos en el corazón, los pulmones, riñones y cerebro.

El jefe del equipo médico de Suharto, Mardjo Soebandiono, dijo hoy en el Hospital Pertamina de Yakarta que el paciente sigue con el ventilador que le instalaron la víspera y que la presión sanguínea ha mejorado.

"La presión sanguínea se ha estabilizada en 90-100/40 milímetros Hg, pero continúa con el ventilador. Tiene una hemorragia menor en el estómago, exceso de líquido en sus pulmones y signos de infección pulmonar", añadió el doctor, según la versión de la agencia de noticias Antara.

Añadió que el volumen de hemoglobina en su sangre bajó a 7,5, por lo que necesita transfusiones, al tiempo que combaten la infección pulmonar con medicación.

El ex mandatario ingresó de urgencia el 4 de enero con hipotensión, un enema y otros problemas, entre ellos líquido en los pulmones que le impedía respirar con normalidad.

El veterano general que gobernó con mano de hierro Indonesia durante 32 años también está conectado desde el primer día a una máquina de diálisis que hace el trabajo que sus riñones no pueden, y se le han efectuado varias transfusiones de sangre para elevar la cantidad de hemoglobina.

A estos problemas se añade cierto daño en su corazón, detectado el martes pasado, y que tiene a los médicos por decidir la necesidad de reemplazar marcapasos que le implantaron en el año 2001.

La salud de Suharto, quien encabeza las listas de dirigentes más corruptos del mundo del Banco Mundial y de la organización Transparency International, le ha salvado en la última década de personarse en los tribunales para defenderse de diversas acusaciones por supuesta corrupción.

Después de unos años en los que la Fiscalía de Indonesia parecía desistir, los abogados del Estado volvieron a la carga el pasado mes de julio y le acusaron de uso indebido de fondos, de una fundación de educación que presidió, en compañías de su familia y amigos.