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Viernes, 11 de Febrero de 2011

Mala redacción afecta los ensayos farmacológicos más importantes

Reuters ·11/02/2011 - 15:47h

Por Frederik Joelving

La mala redacción de los artículos publicados en revistas médicas dejó a un panel de médicos de Alemania que iba a elaborar guías psiquiátricas sin saber en qué estudios confiar.

Tras revisar 105 ensayos farmacológicos, supuestamente los más importantes (gold standard), sobre el trastorno bipolar, el panel tuvo que excluir varios estudios porque carecían de información clave. Al final, el panel revisor aceptó seis estudios.

"Cuando analizamos los datos, vimos que no era tan sencillo decidir en cuáles podíamos confiar", dijo Andrea Pfennig, del Hospital de la Universidad de Carl Gustav Carus, en Dresden. "Eso realmente nos sorprendió", añadió.

El trastorno bipolar, a veces llamado trastorno maníaco-drepresivo, es una enfermedad mental que causa alteraciones graves del ánimo, de la depresión a la excitación maníaca.

Los efectos adversos de los fármacos para tratar esta condición, como los estabilizadores del ánimo y los antipsicóticos, son graves. De ahí la importancia de las guías.

El doctor Daniel Strech, otro integrante del panel y experto en ética de la Escuela de Medicina de Hannover, sostuvo que los resultados son preocupantes. "Uno podría cuestionar si valió la pena realizar estudios sobre miles de pacientes cuando no se pueden usar los datos", dijo.

Esta evaluación de calidad, publicada en Journal of Clinical Psychiatry, abarcó a todos los ensayos aleatorios controlados publicados entre el 2000 y el 2008.

Esos ensayos son la herramienta más sólida que tienen los investigadores para probar los beneficios o los riesgos de las nuevas terapias. Si el proceso de randomización es inadecuado, por ejemplo, o los autores conocen qué tratamiento recibe cada paciente, la interpretación de los resultados estará sesgada.

El panel alemán utilizó una lista de control con 72 puntos que deberían incluirse en los informes finales. Un cuarto de esos puntos no aparecía adecuadamente expresado en los 105 ensayos sobre trastorno bipolar.

Sólo un 15 por ciento describía cómo había "enmascarado" el tipo de terapia que habían recibido los participantes. Estudios previos habían demostrado que ese "error" induce a un uso exagerado de los fármacos, comentó Strech.

"El resultado suele ser más positivo. Un médico debe considerar que el tratamiento no es tan efectivo como se lo presentó", agregó.

En la mayoría de los casos, también faltó información sobre puntos importantes, como cuántos pacientes deberían tratarse para ver mejoría en uno o para tener un efecto adverso.

FUENTE: Journal of Clinical Psychiatry, online 25 de enero del 2011