Viernes, 11 de Enero de 2008

Sarasola y Portu coinciden en el relato de las torturas a pesar de haber estado incomunicados

El juez Fernando Grande-Marlaska señala en su auto que las denuncias de malos tratos hechas por el etarra "no pueden obviarse, más bien todo lo contrario, en un Estado de derecho"

PÚBLICO.ES ·11/01/2008 - 22:32h

El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska destaca en el auto de prisión dictado esta noche contra el presunto miembro de ETA Mattin Sarasola que su declaración sobre las supuestas torturas recibidas tras su detención coincide con la que el jueves prestó en el hospital de San Sebastián Igor Portu, a pesar de que éste quedó en situación de incomunicación, por lo que no pudieron ponerse de acuerdo sobre lo que decían ni contárselo a terceras personas.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 recuerda que las denuncias sobre malos tratos realizadas por Igor Portu, que investiga un Juzgado de San Sebastián, "no pueden obviarse, más bien todo lo contrario, en un Estado de derecho".

A continuación enumera las coincidencias, y la única divergencia entre ambos: que Portu dice que escuchó un tiro que creyó que era una simulación de ejecución de Sarasola y éste se limita a declarar que le pusieron una pistola en la sien. Mattin Sarasola añade que no volvió a ver a Portu, pero que en las dependencias de la Guardia Civil de Madrid oyó a gritar a alguien que podría ser su compañero, aunque no podía asegurarlo.

Sólo pruebas físicas

En su auto, el magistrado pone especial cuidado en dejar claro que la "consideración judicial" de lo hecho por Sarasola sólo "estriba en elementos tan esenciales como las armas y municiones aprehendidas en su poder", de las robadas por ETA, y los explosivos hallados en los zulos, en los que precisa que fueron localizados, "no por su declaración, sino por la ingente y encomiable labor de la Guardia Civil, que ha sabido interpretar" las fotos intervenidas en los registros realizados.

Marlaska ordena el ingreso en prisión de Sarasola por los delitos de integración en ETA, uno continuado de estragos, tenencia de armas y explosivos y los dos asesinatos de la T4. Se le imputa este atentado, la bomba de Castellón, el proyecto de atentar contra el complejo Azca en Madrid y la discoteca Bodatxo en Santesteban (Navarra).