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Jueves, 10 de Febrero de 2011

¿El dinero puede motivar para adelgazar?

Reuters ·10/02/2011 - 15:28h

Por Amy Norton

Las personas obesas serían más propensas a adelgazar si hay dinero a cambio de su éxito, pero volverían a engordar al desaparecer el incentivo.

Un equipo halló que un programa, en el que los participantes perdían dinero si no adelgazaban, inducía la motivación, aunque no por mucho tiempo.

Todos los participantes recibieron entrenamiento para adelgazar, pero algunos también firmaron un "contrato de depósito" que ponía en riesgo su dinero. Este grupo adelgazó unos 4 kilogramos (kg) en nueve meses, a diferencia de los 0,45 kg que adelgazó el resto de los participantes.

Pero a los nueve meses de la finalización del programa, el grupo que había tenido el incentivo económico recuperó la mayoría de los kilos perdidos.

Los resultados, publicados en Journal of General Internal Medicine, sugieren que el dinero motivaría a adelgazar en el corto plazo. Pero sostenerlo en el tiempo es lo más difícil.

"Ese es el gran desafío. Este es otro ejemplo de cuán difícil es el mantenimiento", dijo la autora principal, Leslie K. John, de la Carnegie Mellon University en Pittsburgh.

Aun así, para John, estos resultados y los de estudios previos sugieren que los incentivos económicos podrían dar resultado. "Son realmente efectivos en el corto y mediano plazo", dijo y aclaró que, ahora, el problema es descifrar cómo prolongar sus resultados.

El equipo de John les asignó al azar a 66 adultos obesos, principalmente hombres, una sesión de consejería con un dietista más controles mensuales del peso o lo mismo más el contrato de depósito.

Este segundo grupo podía por contrato depositar en una cuenta hasta 3 dólares por día, que el equipo compensaba con la misma cantidad. Si a fin del mes habían alcanzado su meta (adelgazar hasta 0,45 kg por semana), podían obtener la recompensa en efectivo. Si no, perdían el dinero.

Según John, detrás de los incentivos financieros está la idea de que las personas responden más rápido a la amenaza inmediata de perder dinero que a la más distante de enfermarse si no adelgazan.

Además, existe un principio de "aversión a la pérdida", dijo: las personas tienden a asignarle más valor a evitar una pérdida que a obtener una ganancia.

En el estudio, la amenaza de perder dinero empujó a los participantes a adelgazar más, aunque unos pocos (siete de 66) alcanzaron el objetivo de adelgazar 0,45 kg por semana durante las primeras 24 semanas.

Y, a los nueve meses de haber finalizado el programa, el peso promedio perdido con el incentivo económico era de apenas 0,45 kg por debajo del peso inicial.

John opinó que se necesitan más estudios para determinar cómo prolongar el éxito inicial.

En el mundo real, los seguros de salud podrían ofrecer esos incentivos. "La obesidad es altamente costosa para las aseguradoras", dijo.

John es "cuidadosamente optimista" sobre la utilidad de los incentivos económicos para adelgazar, pero aclaró: "Aun debemos demostrar que los resultados se pueden mantener" en el tiempo.

FUENTE: Journal of General Internal Medicine, online 20 de enero del 2011