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Miércoles, 9 de Febrero de 2011

Las estufas a carbón alterarían el crecimiento: estudio

Reuters ·09/02/2011 - 17:25h

Por Adam Marcus

Los niños que crecen en hogares calefaccionados con carbón tienen problemas de crecimiento por la contaminación del aire en la casa, según un estudio sobre familias efectuado en la República Checa.

A los 3 años, un grupo de niños que vivían en hogares calefaccionados con estufas a carbón eran 1,3 centímetros (cm) más bajos que los chicos criados en hogares con otros sistemas de calefacción.

Y ese efecto fue aun mayor en los niños expuestos también al humo de cigarrillo, publican los autores en Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine.

Estudios previos sobre niños expuestos sólo al humo de tabaco, que altera el crecimiento, habían demostrado que la estatura baja se mantiene en la adolescencia y, quizás, en la adultez, comentó la autora del estudio, Irva Hertz-Picciotto, de la University of California en Davis.

La Organización Mundial de la Salud estima que la mitad de la población mundial quema carbón, heces de animales o madera para calefaccionar o cocinar. La contaminación ambiental en el hogar causa hasta 1,6 millones de muertes por año.

El humo del carbón daña los pulmones, pero el nuevo estudio "indica que tiene un efecto sistémico", dijo Hertz-Picciotto.

El equipo estudió a 1.133 niños de dos regiones de República Checa donde se usa carbón y comparó su crecimiento, según las historias clínicas al nacer y a los 36 meses, con información sobre el hogar que proporcionaron sus padres.

En el 10 por ciento de los hogares se utilizaba carbón para calefaccionar y cocinar (una quinta parte utilizaba también otros combustibles, como madera).

A los 3 años, los niños criados en hogares donde se quemaba carbón eran 1,3 cm más bajos en promedio que aquellos criados en casas calefaccionadas con otros combustibles. La diferencia fue levemente mayor en los varones (1,34 cm).

En cambio, los niños expuestos al humo de carbón y de cigarrillo eran 2,09 cm más bajos a los 3 años que aquellos sin exposición a esas dos sustancias contaminantes.

El efecto del humo de carbón se mantuvo aun tras considerar varios factores que influyen en el desarrollo físico de la infancia, como la lactancia materna y la educación de los padres, que describen el nivel de ingresos del hogar, además de si el niño había sido prematuro.

Hertz-Picciotto señaló que el equipo no pudo considerar por completo los efectos de las condiciones económicas o la alimentación en el hogar sobre el desarrollo infantil. Aun así, negó que el nivel socioeconómico pudiera sesgar los resultados.

El humo de carbón contiene sustancias nocivas como mercurio, arsénico e hidrocarburos policíclicos aromáticos, pero se desconoce exactamente por qué retrasan el crecimiento.

Podría ser que esas sustancias interfieran en las células de los extremos de los huesos largos, como el fémur, donde el tejido se expande, señaló Len Horovitz, especialista en pulmón del Hospital Lenox Hill y que conocía el nuevo estudio.

Esas sustancias podrían también alterar el funcionamiento de las hormonas que regulan el desarrollo.

"La contaminación del aire es mala, dentro o fuera del hogar", aseguró Horovitz.

FUENTE: Archives of Pediatric & Adolescent Medicine, online 7 de febrero del 2011