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Viernes, 4 de Febrero de 2011

Comunicado de guerra: crecen los desgarros de vasos sanguíneos

Reuters ·04/02/2011 - 15:56h

Por Lynne Peeples

Las tropas de Estados Unidos están sufriendo más desgarros de vasos que en guerras anteriores, revela un análisis de informes desde el campo de batalla.

El 12 por ciento de los soldados heridos en Irak o Afganistán tenía lesiones en los vasos, una cantidad varias veces superior a lo informado desde la Guerra Civil hasta la de Vietnam.

"Es una consecuencia grave para nuestras tropas. Si las lesiones en los vasos son tan prevalentes, entonces, esta información es relevante para la planificación y el entrenamiento en su manejo efectivo", dijo el teniente coronel doctor Todd Rasmussen, del Instituto para la Investigación Quirúrgica del Ejército de Estados Unidos, en Texas.

Pero Rasmussen, que pasó un año operando ese tipo de lesión en Medio Oriente, advirtió también que podrían existir varios motivos por lo que cada vez llegan más sobrevivientes de guerra a los hospitales con desgarros en los vasos sanguíneos.

Hoy, el traslado al sitio de atención demora menos de una hora, comparado con las 10-15 horas en la Segunda Guerra Mundial.

El equipo de Rasmussen analizó la base de datos Joint Theater Trauma Registry, que contiene información sobre lesiones en combate para mejorar la prevención y la atención.

Tras analizar 13.000 lesiones registradas entre el 2002 y el 2009, el equipo halló que la tasa de lesiones de los vasos variaba según la intensidad de la guerra: llegó a su valor máximo del 15 por ciento en noviembre del 2004 en Irak y al 11 por ciento en agosto del 2009 en Afganistán.

La mayoría de los soldados estaban heridos en los brazos o las piernas, y a menudo tenían comprometido un vaso mayor, según publica Annals of Surgery. El 6 por ciento de los soldados murió por las heridas.

Las explosiones causaban el triple de desgarros vasculares que los disparos. "La posibilidad de que un vaso resulte dañado durante una explosión es mucho más alta que con un disparo. La explosion genera multiples heridas en todo el cuerpo", explicó Rasmussen.

Entonces, ¿el mayor uso de explosivos como las bombas en las rutas, en la guerra moderna, explicaría el aumento de esas lesiones? "Quizás, pero es difícil decirlo", señaló Rasmussen.

Los traslados más rápidos a los hospitales hacen que lleguen más soldados con vida, lo que mejora los registros. Lo mismo sucede con el mayor uso del torniquete para parar los sangrados o los escudos modernos para proteger el tórax y el abdomen. Los tratamientos también mejoraron.

"A diferencia de las guerras anteriores, podemos intervenir y reparar hasta la mitad de las lesiones vasculares que vemos", agregó, tras notar que en la Segunda Guerra Mundial sólo se podía reconstruir hasta el 20 por ciento de los vasos.

El experto consideró que el Ejército debería prepararse para manejar la gran cantidad de vasos desgarrados que provoca el combate moderno. "Es imperativo actuar ante estos resultados para seguir ofreciendo la mejor atención en las zonas de combate", finalizó Rasmussen.

FUENTE: Annals of Surgery, online 6 de enero del 2011