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Martes, 1 de Febrero de 2011

Programa EEUU reduce infecciones hospitalarias graves: informe

Reuters ·01/02/2011 - 17:28h

Por Maggie Fox

Un programa estadounidense para ayudar a asegurar que el personal de los hospitales mantenga estándares estrictos de higiene redujo un 10 por ciento las tasas de muerte en las unidades de cuidado intensivo, informaron investigadores estadounidenses.

El estudio, publicado en British Medical Journal, se suma a una creciente evidencia de que cambiar la cultura hospitalaria, incluyendo por ejemplo el uso de listas de control, puede reducir los errores, lo que salva vidas y ahorra costos.

"Lo que es impresionante de este estudio es que sabíamos que esto prevenía infecciones, pero realmente no estábamos seguros si prevenía muertes", dijo Peter Pronovost, de la Escuela de Medicina de la Johns Hopkins University en Baltimore, quien dirigió el estudio.

Pronovost espera que el programa, desarrollado en 40 estados con fondos federales, pueda ayudar al sistema de atención médica estadounidense a ahorrar miles de millones de dólares.

Su equipo observó el impacto de la iniciativa en las unidades de cuidado intensivo (UCI) de Michigan. Los expertos observaron los registros de 1,3 millones de pacientes internados en UCI mayores de 65 años, los cuales representaban casi la mitad de todas las personas internadas en terapia intensiva.

Compararon las tasas de muerte en UCI en Michigan con las de estados cercanos. "Independientemente de si estaban en nuestro programa, la mortalidad de todos los pacientes de Medicare que ingresaron en UCI se redujo un 10 por ciento comparado con los 11 estados cercanos; eso es increíble", dijo Pronovost.

El programa incluye una lista de control simple de cinco puntos, pero también una iniciativa más amplia, señaló el autor.

Muchos estudios demostraron que las tasas de infección en los hospitales de Estados Unidos son altas y están empeorando.

Alrededor de 80.000 pacientes tratados con catéteres centrales en sus torrentes sanguíneos se infectan cada año en hospitales de Estados Unidos y 31.000 mueren. Los costos asociados ascienden a 3.000 millones de dólares.