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Martes, 1 de Febrero de 2011

Faltan pruebas de utilidad control visual en menores de 3 años

Reuters ·01/02/2011 - 14:23h

Por Frederik Joelving

Un panel federal de expertos se retractó de una recomendación del 2004 de evaluar la salud visual a los menores de 5 años para detectar mala visión, ojo perezoso y otros trastornos oculares.

A los niños sanos de entre 3 y 5 años se les debería realizar por lo menos un test anual, según el panel estadounidense U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF), aunque no hay suficientes pruebas sólidas para extender la recomendación a los niños más pequeños.

"Existen peligros asociados con los test de control preventivo", dijo el doctor Ned Calonge, presidente del panel y presidente saliente del Colorado Board of Medical Examiners.

"No tenemos buenas pruebas de esos daños, pero sabemos que por lo menos algunos de los test pueden producir una gran cantidad de falsos positivos", agregó.

Según USPSTF, evaluar a los niños muy pequeños no es fácil porque no tienden a cooperar con el profesional. Y postergar el control unos años sería igualmente efectivo.

Las nuevas recomendaciones alcanzan a los niños sin signos de problemas visuales y esto no quiere decir que los padres con hijos menores de 3 años no deberían consultar a un oculista si están preocupados.

"Aconsejamos conversar sobre el control con el médico, ya que las pruebas aún no son suficientes", dijo Calonge, quien indicó que algunos de los nuevos dispositivos para el control preventivo son costosos.

La recomendación del panel surge de una revisión de la literatura médica publicada en la revista médica Pediatrics. Según esa revisión, sólo existen pruebas directas limitadas de que el control preventivo mejore la visión y no hay datos sobre cómo afecta, por ejemplo, el rendimiento escolar.

Aun así, en niños de entre 3 y 5 años, el panel concluyó que los beneficios del control superarían los riesgos.

Por ejemplo, colocar un parche en el ojo sano para favorecer el desarrollo visual del ojo perezoso provocó un leve aumento de la agudeza visual (menos de 1 línea en una tabla optométrica) en el corto plazo.

Esa diferencia podría ser importante para un niño, apuntó Calonge, y en teoría se traduciría en mayores beneficios en el largo plazo porque el ojo perezoso reduce cada vez más la visión si no se trata.

Por otro lado, colocar un parche en un ojo sano o usar gotas oftalmológicas sólo causaron una pérdida leve y reversible de la agudeza visual en ese ojo.

En un comentario publicado en la revista, la Academia Estadounidense de Oftalmólogos y otras instituciones que representan a los especialistas en salud visual expresaron su "preocupación" ante la decisión de USPSTF.

Señalaron que a los bebés se les debería realizar el examen ocular regular con un oftalmoscopio (dispositivo similar a una linterna pequeña) o tecnología más moderna para descartar enfermedades graves, como cataratas, que podrían causar el ojo perezoso, que afecta a entre el 2 y el 4 por ciento de los preescolares.

FUENTE: Pediatrics, online 31 de enero del 2011