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Domingo, 30 de Enero de 2011

Raúl Entrerríos: "Hubiera sido injusto irnos sin una medalla"

EFE ·30/01/2011 - 16:30h

EFE - El español Joan Canellas Reixach es bloqueado por sus rivales suecos, Jonas Kallman (i), Dalibor Doder (2i) y Magnus Jernemyr (d) durante un partido entre Suecia vs España, en el que se disputa la medalla de bronce del Mundial de balonmano en Malmoe, Suecia.

El central Raúl Entreríos no pudo ocultar su satisfacción por la medalla de bronce conquistada hoy ante Suecia y señaló que "hubiera sido injusto" que España acabara el Campeonato del Mundo fuera del podio.

"En cada partido hemos demostrado una fe tremenda, hemos luchado cada segundo, hemos peleado por cada balón y hubiera sido injusto irnos sin una medalla", señaló el jugador español.

Un Raúl Entrerríos que se reconoció el especial sabor que tiene tanto para él como para su hermano Alberto esta medalla de bronce, tras el reciente fallecimiento de su madre.

"Veníamos con la ilusión de poder brindarle algo grande a nuestra madre después de todo lo que ha pasado. Hubiera sido mejor el oro, pero el bronce seguro que también lo ha disfrutado", comentó Raúl Entrerríos.

Dedicatoria en la que también coincidió su hermano mayor, Alberto. "Tanto para mí como para mi hermano Raúl era muy importante poder dedicarle una medalla a nuestra madre, que seguro que lo ha visto y ha estado disfrutando con nosotros, lo mismo que mi padre, que ha estado aquí con nosotros sufriendo hasta el final. Esta medalla va para los dos", afirmó.

La medalla de bronce, según señaló Alberto Entrerríos, hace justicia al trabajo realizado durante todo el campeonato por el equipo español, que cierra su participación en Suecia con una única derrota, la cosechada ante Dinamarca en las semifinales.

"Nos lo merecíamos por todo el trabajo que hemos hecho. Es cierto que nos hubiera gustado poder estar en la final, pero un bronce también es importante", comentó el lateral del equipo español.

Alberto Entrerríos fue el encargado de anotar a falta de minuto y medio para la conclusión el último tanto del equipo español, que a la postre sería decisivo para la consecución de la medalla de bronce.

"En ese ataque estábamos sufriendo, a punto del pasivo, pero cuando he visto que el balón entraba dentro, he sentido que el bronce ya era nuestro", concluyó Alberto Entrerríos.