Archivo de Público
Domingo, 30 de Enero de 2011

Los presos de ETA apoyan el Acuerdo de Gernika

Expresan a los firmantes su interés por formar parte del pacto

IÑIGO ADURIZ ·30/01/2011 - 00:00h

Un txistulari amenizó la marcha de Gesto por la Paz que ayer recorrió las calles del centro de Bilbao. - AP

El Colectivo de Presos Políticos Vascos (EPPK, por sus siglas en euskera) quiere ser "parte activa" en el proceso "que tiene como objetivo construir un marco democrático para Euskal Herria". EPPK, que aglutina a la mayor parte de los reclusos de ETA, considera que tiene "todo el derecho a formar parte" del mismo, y muestra, además, su voluntad de hacerlo.

En una nota remitida al diario Gara, el colectivo considera que el Acuerdo de Gernika suscrito en septiembre por miembros de la izquierda abertzale ilegalizada, Eusko Alkartasuna, Aralar, Alternatiba y una decena de organizaciones sindicales y sociales de Euskadi es un paso "importante".

Los presos de la organización terrorista afirman que para contribuir a la puesta en marcha de ese proceso en el País Vasco han exigido a los impulsores del Pacto de Gernika "normalizar las relaciones" y que realicen un esfuerzo por "garantizar la participación del EPPK". En concreto, el colectivo solicita que una delegación oficial del Acuerdo de Gernika se ponga en contacto "con un interlocutor nombrado por el colectivo de presos", agregan en su nota.

Recuerdan, además, que el pacto sitúa como uno de sus "pilares" la amnistía y "el reconocimiento y el respeto de los presos políticos vascos". "Son asuntos que tienen una relación total con el EPPK, y que le influyen directamente", recuerdan.

Abandono de la violencia

La asunción de todos los contenidos del acuerdo implicaría que los presos de ETA estarían dispuestos a exigir a la organización terrorista una declaración "de un alto el fuego permanente, unilateral y verificable por la comunidad internacional como expresión de voluntad para un definitivo abandono de su actividad armada", según establece el Acuerdo de Gernika.

En su último comunicado, ETA declaró un alto el fuego "general, permanente y verificable", pero no incorporó el término "unilateral", lo que provocó la reprobación de uno de los firmantes de Gernika, Aralar, que exigió a la organización terrorista que su postura respecto al fin de la violencia fuera irrevocable y sin contraprestaciones.

Fuentes cercanas a los firmantes del Acuerdo de Gernika consultadas por este diario no quisieron pronunciarse acerca de la posibilidad de integrar al colectivo de presos de ETA en el acuerdo suscrito en septiembre. Será en la reunión que mantendrán la próxima semana los cuatro partidos y las organizaciones sociales que lo respaldan el marco en el que valorarán esa posibilidad.