Jueves, 10 de Enero de 2008

El juez imputa a Portu la bomba de Castellón y las muertes de la Terminal 4

Marlaska decreta prisión incomunicado para el detenido por pertenecer a ETA y tenencia de armas y explosivos.

ÁNGELES VÁZQUEZ ·10/01/2008 - 21:38h

El juez Fernando Grande-Marlaska necesitó ayer apenas un par de horas para decretar el ingreso en prisión incondicional e incomunicada del presunto miembro de ETA Igor Portu, detenido el día de Reyes en Arrasate (Guipúzcoa). Se ha negado a declarar ante el magistrado, pero la declaración de su compañero Martín Sarasola en dependencias policiales ha sido suficiente para ampliar la lista de delitos que se le presumían en un primer momento hasta incluir dos asesinatos por la muerte de los ciudadanos ecuatorianos que murieron en el atentado del aeropuerto madrileño de Barajas, el 30 de diciembre de 2006.

En concreto, el juez acusa a Portu de integración en la organización terrorista ETA, dos asesinatos, dos delitos de estragos y tenencia de armas y explosivos, por las pistolas precintadas que se les intervino en el arresto y los dos zulos encontrados, uno en Sabiñánigo (Huesca) y otro en la localidad navarra en la que residían, Lesaka.

Tanto los asesinatos como uno de los delitos de estragos son por el atentado de la T4 con el que ETA dejó en suspenso el alto el fuego que había declarado. El otro delito de estragos es por la caravana con explosivos que el comando Elurra (nieve) hizo estallar el 26 de agosto del año pasado, al creerse descubierto por los agentes que se habían desplazado hasta ella alertados por un vecino al que le pareció sospechoso el vehículo.

El comando lo formaban Portu, Martín Sarasola y los huidos Mikel Sansebastián y Joseba Iturbide. El grupo de legales (no fichados) realizó sus primeras labores para ETA en 2001. En 2004 hicieron de correos a través de la frontera con Francia y en 2005 cubrieron la huida de los autores de la colocación de una bomba en Santesteban (Navarra).

Marina D'Or y Azca

Mientras Portu permanecía en el hospital con una costilla fracturada, Sarasola declaró en sede policial, como adelantó ayer Público, que su intención era hacer estallar la caravana en el complejo turístico Marina D'Or, pero abortaron el plan cuando la policía se acercó a la caravana.

El juez no le ha imputado ningún delito, de momento, por el atentado que tenían previsto cometer mediante la colocación de un coche-bomba en el aparcamiento del complejo Azca, en pleno Paseo de la Castellana de Madrid, según relató Sarasola.

Para concretar este delito es necesario saber cuántos preparativos habían realizado ya. En función de si tenían posibilidad real de llevarlo a cabo, se concretará si es una conspiración para atentar, un atentado en grado de tentativa o una mera elucubración sin relevancia penal.

Proteger la investigación

Precisamente, a la espera de que Sarasola declare hoy en la Audiencia Nacional y se culminen las investigaciones, el juez ha decidido mantener la incomunicación de Portu durante cinco días a contar desde ayer. Con esta medida, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 -que sustituye a Juan del Olmo, de permiso en París- trata de evitar que el entorno de los arrestados sepa ciertos detalles que podrían hacer peligrar las pesquisas, sobre todo, teniendo en cuenta que aún tiene que comparecer ante el juez uno de los detenidos.

Tanto Portu como Sarasola podrían ver ampliada la lista de delitos que hay contra ellos no sólo por el atentado de Azca, sino también como autores de los disparos al aire que miembros de ETA realizaron realizaron durante la celebración del gudari eguna en 2006 en Oiartzun (Guipúzcoa).