Jueves, 10 de Enero de 2008

Europa deja los tipos en el 4%

El BCE continúa preocupado por la tensiones inflacionistas, pero decide no actuar de momento

PÚBLICO.ES ·10/01/2008 - 21:15h

La reunión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) acabó ayer con una sensación de dejà vu. Un mes más , la autoridad monetaria europea mantuvo los tipos oficiales en el 4%, pero al mismo tiempo, en aparente contradicción con esa pasividad, lanzó mensajes de preocupación sobre la marcha de la inflación.
 

El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, reeditó argumentos ya conocidos para justificar su inquietud por la aceleración de los precios, pero en esta ocasión se pronunció con gran dureza formal y advirtió que la entidad está dispuesta a actuar “preventivamente” para evitar más desviaciones en los precios.

Trichet dijo que no está dispuesto a tolerar que la elevada inflación actual, provocada básicamente por la subida de los precios del petróleo y de los alimentos en los mercados internacionales, se traslade  al conjunto del sistema.

El presidente de la autoridad monetaria subrayó su tono de firmeza al revelar que durante la reunión algunos de los miembros del Consejo se mostraron partidarios de subir los tipos y que esa posibilidad formó parte de la agenda de la discusión. Sin embargo, finalmente se decidió, “por consenso”, mantener los tipos de interés.

Las advertencias de la entidad, que en una situación normal sugerirían la posibilidad de un inminente aumento de los tipos de interés, no son muy tenidas en cuenta por los analistas, que en general no creen que el BCE se atreva a subir el precio del dinero en las actuales condiciones de inestabilidad económica.

Fuentes de los mercados financieros consideran que con esa retórica antiinflacionista Trichet se cubre las espaldas para evitar las presiones en sentido contrario, ya que Francia y otros países son partidarios de una relajación de la política monetaria que favorezca el despegue de la economía de la zona del euro. El presidente del BCE admitió en este sentido la existencia de riesgos para el crecimiento de la economía europea, en parte relacionados con la crisis de los mercados de crédito internacionales, aunque destacó que de momento  la evolución de la coyuntura es robusta.  
 

También en Gran Bretaña

Un debate similar se planteó en el Banco de Inglaterra, y la conclusión fue la misma : no tocar los tipos de interés.
En este caso, sin embargo, las especulaciones previas apuntaban la posibilidad de que la entidad bajara el precio del dinero para aliviar el desgaste que sufre la economía británica, cuyo crecimiento se ha debilitado significativamente en los últimos trimestres.

Ese posible recorte llegó a afectar a la cotización de la libra. Finalmente, el Banco de Inglaterra optó por la prudencia, dadas las tensiones en los precios que también afectan a su economía.