Jueves, 10 de Enero de 2008

Un manjar en peligro de extinción

Dos informes alertan de que se captura mucho más atún rojo del que se declara

VICENTE F. DE BOBADILLA ·10/01/2008 - 21:09h

¿Está la pesca española matando a su gallina de los huevos de oro? Según han denunciado algunas asociaciones ecologistas, bien podría ser el caso. El atún rojo (Thunnus thynnus) , la especie más valiosa en el mundo pesquero, está sometido a una sobreexplotación que en breve podría colocarle en una situación cercana a la extinción, si no biológica, sí comercial, entendiendo por tal “cuando llega un momento en que la población es tan escasa en individuos que deja de ser rentable la actividad pesquera”, declara Raúl García, responsable de pesca de WWF/ Adena.

Este reluciente animal y los pescadores españoles tienen una relación que se remonta a casi 3.000 años atrás. Por tanto, la creciente demanda de atún en todo el mundo ha supuesto para este mercado una etapa de prosperidad sin precedentes. Pero el afán por aprovecharse de ella podría suponer un agotamiento de la especie, y la puesta en peligro de los 5.000 puestos de trabajo que dependen, directa o indirectamente, de él.

 Un informe indica que en 2006 se pescaron 9.000 toneladas frente a las 4.721 oficiales

Ya el pasado mes de diciembre, las organizaciones ecologistas Greenpeace y WWF/Adena remitieron una carta a la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, para reclamar una investigación urgente de los datos de captura de atún rojo. La reclamación estaba fundada en dos informes, elaborados respectivamente por el Tribunal de Cuentas y por la consultora independiente ATRT SL especializada en la pesquería de esta especie: ambos coincidían en señalar un volumen de las capturas muy superior al declarado. Concretamente el texto de ATRT señalaba que en 2006 el volumen real de pesca fue de 9.000 toneladas frente a las 4.721 oficiales, y en lugar de las 5.192 declaradas de 2007, se habrían capturado 8.151. “En 2000, la propia Comisión Internacional para la Conservación del Atún del Atlántico (CICAA) había estimado que la mortalidad por pesca era 2,5 veces mayor que el nivel máximo compatible con la reproducción adecuada de la población”, denunció WWF/Adena en un informe de 2004. “Todo apunta a que esta presión se ha incrementado desde entonces”.

Las causas de este problema habría que buscarlas en dos frentes: para empezar, ya no se pesca el atún de la misma manera, sino que están llegando nuevas técnicas más agresivas y menos controlables. “La pesquería ya lleva varias décadas con problemas de gestión y conservación”, declara Raúl García, “pero en la última década se ha descontrolado sobremanera, por la aparición de una práctica que se llama engorde o engrase del atún, que consiste en capturarlos y transferirlos a jaulas donde están tabulados durante unos meses hasta alcanzar la calidad exacta”. El experto explica que esta nueva actividad ha facilitado, por una parte, explotar comercialmente el atún de manera mucho más lucrativa, lo que se ha traducido en una mayor demanda. “Pero sobre todo”, añade, “es relativamente sencillo saltarse los controles. Como estas prácticas ocurren sobre todo en alta mar, en aguas internacionales, facilitan mucho las capturas ilegales”.

 Después de los 70, se extendieron por occidente los restaurantes japoneses en los que el atún es el rey

Pero es que, al mismo tiempo, estamos comiendo más atún que nunca. En los años 70, los restaurantes japoneses eran todavía un exotismo; en las décadas siguientes se fueron extendiendo sin freno por todos los países  occidentales, importando con ellos la moda de comer pescado crudo, sobre todo en sus variantes de sushi y sashimi. Y en estos dos platos, que prácticamente se pueden preparar con toda clase de pescados, el atún es el rey. La gastronomía española ya contaba con una antigua tradición de platos preparados con atún, pero incluso países tan poco aficionados al pescado como Estados Unidos –cuyo principal consumo de esta especie era en su variedad de latas de conserva– sucumbieron a la fiebre, disparando la demanda. “No disponemos de datos del número de restaurantes”, declara Raúl García, “pero sí hay los hay de comercio interior comunitario, donde vemos que las partidas de atún español a países del norte de Europa han aumentado muchísimo”.

Japón, el gran consumidor
Pero esta afición por el sushi de europeos y americanos no ha sido suficiente para desbancar a Japón como el principal consumidor de atún. Al día de hoy sigue absorbiendo entre el 70% y el 75% de la producción mundial, principalmente gracias a sus joint-ventures con empresas pesqueras españolas. La Asociación Nacional de Acuicultura de Atún Rojo (ANATUN) ha reconocido a Público que el problema existe, pero niegan que esté relacionado con las nuevas técnicas de captura, y atribuyen los fraudes principalmente a las flotas de otros países como Turquía y Libia “donde la aplicación de las normas es muy laxa”. “Consideramos que la aparición de las granjas de atún, a pesar de la postura de las asociaciones ecologistas, ha sido muy positiva para el sector”, se lee en el comunicado remitido. “Ha permitido la investigación sobre el stock, pues en estas empresas el atún permanece en el mismo sitio durante largos periodos, facilitando a los científicos estudiar su comportamiento. Y ha mejorado la comercialización del atún, pues ha descentralizado la oferta y mejorado la calidad”.

Los ecologistas no están de acuerdo con esta visión: es cierto que Turquía y Libia practican la pesca ilegal, dicen, pero abundan los informes que indican que España también lo hace. Ambas partes también difieren en su manera de afrontar el problema: WWF/Adena aboga por una moratoria de captura de tres años “hasta que la población dé signos de recuperación y esté en marcha un plan alineado con las recomendaciones científicas”. ANATUN no considera que esto sea necesario, pues “la visión global que tenemos no se puede reducir a un cierre de pesquería por prudencia ante la posibilidad del deterioro del stock, sin más. A nuestro entender, las actividades de sobrepesca deben ser perseguidas y eliminadas”. Pero una moratoria en la pesca del atún supondría un duro golpe para la flota pesquera. “Ahí tendría que entrar ya la Unión Europea, con las ayudas previstas, sobre todo para aquellos pescadores que sí que han cumplido las regulaciones. No son una mayoría, pero sí son una parte importante del sector”, declara Raúl García.

Una tradición con 3.000 años de antigüedad 

Con antecedentes que se remontan a los fenicios, la almadraba fue el arte pesquero más practicado en España. Hoy en día sólo continúa en la provincia de Cádiz, concretamente en Barbate, rincón atunero por excelencia. Tiene lugar entre abril y agosto, cuando el atún llega a la zona del Estrecho. Se establece un conjunto de redes fijas, donde las poblaciones de atunes quedan atrapadas. Entonces se capturan con ganchos y pasan a los pesqueros, en un espectáculo que muchos testigos han descrito como una verdadera lucha del hombre contra la bestia, con un mar que no tarda en envolver a peces y embarcaciones del rojo de la sangre.