Archivo de Público
Jueves, 27 de Enero de 2011

Los pájaros caídos del cielo murieron al chocar espantados

Las aves que aparecieron muertas en Año Nuevo en Arkansas murieron al chocar entre sí huyendo del estruendo de los fuegos artificiales de las fiestas

PABLO OLIVEIRA Y SILVA ·27/01/2011 - 15:10h

Los mirlos que murieron de miedo.

Responsables de la Agencia de Vida Silvestre en Arkansas han determinado la causa por la que miles de mirlos cayeron muertos desde el cielo a principios de año, basándose en las pruebas técnicas que se han realizado.

Pese a que aún nada se sabe del por qué también miles de peces aparecieron muertos a lo largo de un tramo de un río el pasado año, el suceso de los pájaros muertos parece ya tener una conclusión, aunque el misterioso suceso ha despertado todo tipo de teorías.

La Comisión de Caza y Pesca ha estimado que los pájaros murieron al chocar unos contra otros, después de haber sido sorprendidas por fuertes ruidos producidos probablemente por los fuegos artificiales lanzados por el Año Nuevo.

Las imágenes de radar obtenidas de la zona a la hora en la que se lanzaron los fuegos artificiales muestran a diferentes grupos de aves (Agelaius phoeniceus) levantando el vuelo precipitadamente.

La investigación de la muerte de los peces continúa, ya que aún no se ha encontrado prueba alguna que certifique el motivo de la muerte de estos animales. Los investigadores, sin embargo, ya han rechazado la presencia de enfermedades, parásitos o toxinas, que pudieran ser la causa de la muerte.

Después del incidente, la ornitóloga Karen Rowe dijo al diario The Arkansas Democrat Gazette que sospechaba que la bandada de aves podría haber sido alcanzada por un rayo o por granizo a gran altura. Sin embargo, la propia Rowe afirmaba que en incidentes similares en otros lugares, los análisis realizados casi siempre "quedaban sin una conclusión clara".

"Probablemente nunca se sabrá exactamente lo que mató a los peces", asegura uno de los miembros de la comisión. "Pero las pruebas ha eliminado la mayor preocupación pública. No tenemos ninguna razón para pensar que los peces capturados en el río de Arkansas y su agua no son seguros para la población".