Jueves, 10 de Enero de 2008

Igor Portu ingresará en prisión cuando sea dado de alta acusado del atentado en la T-4

EFE ·10/01/2008 - 08:19h

EFE - Fotografías facilitada por el Ministerio del Interior de Igor Portu (i) y Martín Sarasola, arrestados el pasado domingo en Arrasate (Guipúzcoa).

El juez Fernando Grande-Marlaska ha ordenado prisión incondicional para el presunto etarra Igor Portu como autor del atentado de Barajas, con lo que ingresará en un centro penitenciario cuando sea dado de alta en el hospital Donostia de San Sebastián donde se restablece de las lesiones que sufrió a raíz de su arresto.

Grande-Marlaska imputa a Portu un delito de integración en organización terrorista, otro de tenencia de armas y explosivos, y dos de asesinato por los dos jóvenes ecuatorianos que fallecieron en el atentado de la T-4 del aeropuerto de Barajas el 30 de diciembre de 2006, informaron fuentes jurídicas.

También le acusa de otros dos delitos de estragos, uno por la explosión de Barajas y otro por la autocaravana que los terroristas hicieron estallar en un descampado de Castellón cuando se vieron vigilados por la Guardia Civil el pasado 26 de agosto.

El juez, que ha adoptado esta decisión a petición del fiscal Miguel Angel Carballo, con el que se ha desplazado esta tarde a San Sebastián en comisión judicial, ha acordado además mantenerle incomunicado por un máximo de cinco días.

Esto es debido a que el magistrado aún debe tomar declaración a Martín Sarasola, el otro presunto etarra que fue detenido junto a Portu el pasado domingo y para quien el fiscal pedirá mañana su ingreso en prisión por los mismo delitos por los que será encarcelado su supuesto compañero de "comando".

Portu se ha negado a contestar a las preguntas que le han sido formuladas tanto por el fiscal como por el juez, al igual que ya hizo esta mañana cuando agentes de la Guardia Civil le tomaron declaración en la habitación que ocupa en el centro hospitalario tras haber abandonado ayer la UCI.

Según fuentes jurídicas consultadas por Efe, durante el interrogatorio en la habitación del hospital donde está ingresado, Portu se ha limitado a decir a Grande-Marlaska que había sido torturado y que la Guardia Civil le había amenazado, aunque cuando se le ha preguntado en qué consistían esas amenazas el presunto etarra se ha negado a dar explicaciones.

Martín Sarasola sí que ha contestado al interrogatorio al que le ha sometido la Guardia Civil y ha confesado que ambos, junto a otro presunto etarra huido, Mikel San Sebastián, colocaron la furgoneta bomba que estalló el 30 de diciembre de 2006 en el aparcamiento de la T-4 del aeropuerto de Barajas causando la muerte a dos jóvenes ecuatorianos.

Los dos etarras, según ha confirmado hoy el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, también planeaban atentar "en las próximos semanas" en el complejo AZCA, una zona comercial y de oficinas de Madrid, en las proximidades de edificios como el de El Corte Inglés y el BBVA.

Una vez que Portu y Sarasola sean interrogados por Grande-Marlaska, quien se ha hecho cargo de estas diligencias en sustitución de su compañero Juan del Olmo que se encuentra de permiso, ambos deberán comparecer ante el juez Santiago Pedraz, a quien correspondió en su día la investigación del atentado de Barajas.

El juez Baltasar Garzón también deberá tomarles declaración al tramitar él la causa abierta a raíz de la explosión de Castellón y les interrogará además sobre su supuesta intervención en un acto del Gudari Eguna en Oiartzun (Guipúzcoa), el 23 de septiembre de 2006, en el que tres encapuchados, en plena vigencia del "alto el fuego", leyeron un comunicado en nombre de ETA y efectuaron varios disparos al aire.