Archivo de Público
Martes, 25 de Enero de 2011

Una 'viuda negra' causó la masacre de Domodédovo

Medvédev exige dimisiones ante la "anarquía" del aeropuerto

RAQUEL GARCÍA ·25/01/2011 - 22:00h

Fue una viuda negra, una mujer kamikaze, la responsable del atentado perpetrado el lunes en el principal aeropuerto de Moscú, Domodédovo, en el que murieron 35 personas y resultaron heridas más de 100. Así lo apuntaron los responsables de la investigación policial. La mujer, vestida de negro, según un testigo que cita la agencia Interfax, iba acompañada por un hombre cuya cabeza decapitó la detonación y es la que hallaron las Fuerzas de Seguridad en el lugar de los hechos horas después del atentado.

Los investigadores creen que fuera del aeropuerto les esperaba otra persona en un coche en uno de los aparcamientos y la policía no descarta que la intención de los terroristas fuera dejar la bomba en el aeropuerto y hacerla explotar mediante un mando a distancia, o que estallara de forma espontánea.

La bomba estalló al abrir una bolsa la mujer, por lo que podría ser un fallo

La bomba, en una bolsa

Según algunos testigos, la mujer abrió la bolsa y entonces se produjo la explosión, por lo que los investigadores creen que pudo ser un fallo.

Mientras los moscovitas vivían un día de luto oficial, declarado por el alcalde de la capital, Serguei Sobianin, la imagen de una mujer cubierta de negro de la cabeza a los pies protagonizaba las pesadillas de muchos ciudadanos rusos. Las novias de Alá, como también se las conoce, han participado en las dos terceras partes de los 40 ataques de terroristas del Cáucaso Norte.

El presidente ruso dice que el control de pasajeros será "total y riguroso"

La policía ha identificado a 18 víctimas mortales, aunque no de forma oficial, "sólo de acuerdo a la documentación que se halló junto a los restos de los fallecidos", señaló un portavoz forense. La identidad del resto de los muertos, incluidos fragmentos de cuerpos, no ha sido establecida todavía. Entre los fallecidos figura una escritora ucraniana, Anna Mashútina, que había ido a Moscú para recibir un premio por una obra de teatro.

De los heridos, cuatro están muy graves y 39 son de diagnóstico reservado. Hay 13 extranjeros entre los heridos, según el Gobierno: un alemán, un italiano, un francés, dos nigerianos, un esloveno, un moldavo, un serbio, un uzbeko y cuatro tayikos.

El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, fue muy crítico en sus declaraciones y exigió "dimisiones u otra clase de medidas para los responsables de la seguridad en el transporte". Según Medvédev, en Domodédovo reinaba la "anarquía", ya que el movimiento de personas en la terminal estaba sometido a un "control parcial, en el mejor de los casos" y prácticamente no se extendía al área de llegadas, donde se produjo la explosión. El presidente recalcó que la inspección de pasajeros será en el futuro "total, mucho más rigurosa y prolongada".

Medvédev acusó al Servicio Federal de Seguridad (FSB por sus siglas en ruso, antiguo KGB) de no estar a la altura de sus colegas de Estados Unidos e Israel, ya que "en 2010, el número de atentados aumentó".