Jueves, 10 de Enero de 2008

Penas de hasta 10 años para un grupo que enviaba combatientes suicidas a Irak

EFE ·10/01/2008 - 20:30h

EFE - Policías iraquíes en el lugar donde se registró el pasado día 7 de enero un atentado suicida en Azamiya (Irak). Un tribunal belga ha condenado a penas de hasta 10 años a un grupo que enviaba combatientes suicidas a este país.

Un tribunal de Bruselas condenó hoy a penas de entre 28 meses y 10 años de prisión a cinco miembros de una red que enviaba combatientes a Irak, entre ellos una mujer belga que cometió un atentado suicida en 2005.

El tribunal consideró que los acusados integraban un grupo terrorista, con lo que rechazó el argumento de la defensa de que eran combatientes legales que querían liberar Irak de la ocupación militar estadounidense.

El jefe del grupo, Bilal Soughir, fue sentenciado a 10 años de cárcel, ya que el tribunal estableció que estaba "en el centro de la red", informó la agencia Belga.

La banda fue desmantelada tras el atentado suicida que cometió en Irak Muriel Degauque, una belga que se convirtió en la primera mujer occidental en inmolarse en un ataque en ese país.

Degauque murió el 9 de noviembre de 2005, un día antes que su marido, el belga de origen marroquí Issam Goris, falleciera por los disparos de soldados estadounidenses mientras se acercaba a ellos con un cinturón de explosivos para cometer otro ataque suicida.

Belga de origen tunecino, Bilal Soughir había tejido una red de contactos internacionales con otros islamistas, incluidos viajes a Kenia, Siria, Ucrania y Turquía, donde contactó con un reclutador de la red del terrorista jordano Abu Musab al Zarqaui, muerto en junio de 2006 en Irak.

Uno de los suicidas enviados a Irak fue Kotob Soughir, uno de sus hermanos.

Otro de los acusados, Younes Loukili, que combatió en Irak y perdió una pierna en la ciudad de Faluya, fue sentenciado a cinco años, igual que Pascal Cruypenninck, un belga que preparó a Degauque para convertirse en suicida y que estaba haciendo lo mismo con su novia, una joven ruandesa de 17 años.

También fue condenado a cinco años Nabil Karmun, considerado el lugarteniente e ideólogo del grupo y que había encaminado los fondos necesarios para el funcionamiento de la red.