Jueves, 10 de Enero de 2008

Sólo un hijo sin excepciones

El Partido Comunista Chino expulsa a 500 militantes por violar en las ciudades la prohibición de tener dos hijos

ANDREA RODES ·10/01/2008 - 19:44h

AFP - Una mujer juega con dos niños en un lago helado de Pekín.

En China, ni los miembros del Partido Comunista (PCCh) están autorizados a tener más de un hijo. Las autoridades del PCCh en la provincia de Hubei expulsaron esta semana a 500 militantes de sus filas por violar la política de hijo único, que rige en el país desde finales de los años setenta.

"Los miembros del PCCh, celebridades y gente rica que han violado la política de hijo único han aumentado en los últimos años, perjudicando la igualdad social", declaró el lunes Yang Youwang, director de la comisión de planificación familiar de Hubei, a la agencia de noticias estatal Xinhua.

Según cifras de la comisión, 93.084 personas, incluyendo 1.678 funcionarios públicos y miembros del PCCh, violaron el año pasado en Hubei la ley que limita a uno el número de hijos que pueden tener las parejas urbanas.

La política de control de los nacimientos empezó en 1979 con la intención de limitar el crecimiento de la población en China y equilibrar el uso de los recursos naturales entre sus 1.300 millones de habitantes.

La ley es más permisiva en las zonas rurales o habitadas por minorías étnicas, donde las parejas pueden tener un segundo hijo si el primer vástago no es varón, o si es discapacitado.

Es mejor pagar la multa

La decisión de expulsar del partido a los infractores en Hubei se interpreta como una lección moral para las nuevas clases acomodadas del país, en su mayoría miembros del PCCh.

Los chinos ricos, animados por el pujante bienestar económico y por una cultura que prestigia a las familias numerosas, prefieren pagar las multas por tener un hijo "adicional" que cumplir con la ley. Pero ser expulsado del PCCh implica perder guangxi, las conexiones sociales y de poder, necesarias para el éxito económico y social en China.

El crecimiento económico y la emigración en masa a las ciudades han dispersado a las familias y dificultan el cumplimiento de la ley. Algunos ciudadanos ricos han diseñado estrategias para tener más hijos sin pagar multas, como volver a casarse, mantener a dos mujeres o falsificar divorcios. Según este diario, la mayoría de acusados por tener más de un descendiente en Hubei habían conseguido demorar el pago de las multas.

La más alta era de 106.000 dólares (72.000 euros), por tener el segundo, pero el inculpado sólo había pagado 14.000 dólares (9.500 euros). Esta política ha sido cuestionada por la brutalidad de los métodos utilizados: abortos tardíos, esterilizaciones forzadas y la confiscación violenta de bienes en el caso de las parejas que no pueden pagar las multas.

También se critica por sus consecuencias negativas en una sociedad que prestigia las familias con hijos varones. Se ha extendido la práctica ilegal de abortos selectivos -en función del sexo del embrión- y el abandono de bebés niñas en el campo.

Los desequilibrios entre la población masculina y femenina en China siguen siendo muy altos -el ratio de nacimientos es de 118 niños por cada 100 niñas, según un informe del departamento de Estado de EEUU- y la escasez de mujeres ha provocado el aumento del tráfico de esposas, en especial desde Vietnam y Birmania.

Doble vida

"Existe mucha presión para dar a luz a un heredero", dice la cineasta china Ruby Yang. La directora de La sangre de Yingzhou, un documental sobre el sida en China, ganador de un Oscar en 2006, prepara una película sobre las presiones de la política de hijo único y sus efectos en la vida de los gays.
"Muchos hombres gays están casados y viven una doble vida. Mienten a sus padres y a sus esposas", añade Yang.

El filme se titulará Doble vida y está previsto que se finalice en mayo, pero no se estrenará en China por problemas de censura. La aplicación de la ley también ha acentuado el envejecimiento de la población. Un problema que China comparte con los países occidentales, pero con una capacidad para reaccionar muy inferior.

El envejecimiento será uno de los puntos a tratar durante la visita a China del comisario europeo de Empleo y Asuntos Sociales, Vladimir Spidla, que empieza mañana.