Archivo de Público
Lunes, 24 de Enero de 2011

"Sería lamentable que se crearan nuevas adicciones"

Nuria Espí. Delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.

A.G ·24/01/2011 - 08:00h

Nuria Espí, fotografiada en la sede del Plan Nacional sobre Drogas, en Madrid.

Recién llegada a la máxima responsabilidad del Plan Nacional sobre Drogas, Nuria Espí (Valencia, 1958) revela con satisfacción que las drogas emergentes no son hoy un problema en España, si bien se trata de un fenómeno que hay que seguir muy de cerca para evitar que se abra un nuevo frente en la lucha contra el consumo de estupefacientes. Por ello, España será uno de los primeros países en incluir este año datos sobre estas sustancias en sus próximas encuestas oficiales.

"La gente debe saber que le ofrecen algo que le puede convertir en adicto"

¿Qué importancia hay que darle al fenómeno de las drogas emergentes?

Es preocupante. Hay dos grandes grupos de sustancias, las legal highs, que incluyen la ketamina y la mefedrona y forman un cajón de sastre imposible de controlar que incluye ambientadores, pegamentos y otros productos que se ofertan en 170 portales de internet. El otro gran grupo son los sintéticos del cannabis, en-globados bajo el término Spice, cuya situación no requiere en este momento plantear una alerta europea. Pero estamos preocupados, e incluiremos en la próxima encuesta sobre drogas en enseñanzas secundarias (ESTUDES) un módulo sobre nuevas sustancias.

¿Hay constancia de consumos problemáticos en España?

"Todavía no hemos tenido en España casos de especial preocupación"

Nosotros no hemos tenido por ahora ningún caso que sea de especial preocupación.

¿Se informa de estas drogas o se evita para no excitar la curiosidad?

Informar se va a informar del riesgo a los jóvenes, las familias y la población en general, y también se va a trabajar en prevención, ya que es la única medida que tenemos en la mano, además de trabajar con las entidades internacionales como el Observatorio Europeo de las Drogas para ver cómo se puede dificultar el acceso a sustancias como la ketamina, que sí tienen una especificidad médica. Si podemos demostrar que hay una incidencia es cuando se pone en marcha la alerta, pero mientras no la haya, y no la hay, es más difícil. La ketamina empieza a surgir como comentario ocasional.

"Aquí el engaño es uno de los factores de riesgo para los consumidores"

¿Que España sea puerta de entrada de drogas ilegales hace que la gente no se fije en las sustancias nuevas?

Aparte de que el consumo de algunas como la cocaína ha bajado por la crisis, podemos saber el número de jóvenes que entran en esas páginas, pero no el número que consigue y a través de quién. Lo que tenemos en este momento es desconocimiento total porque la forma de transmisión no es la habitual, por eso hemos puesto medidas.

¿Cómo cambia el abordaje del problema que internet sea la vía de distribución?

Las páginas web se conocen, y la Unión Europea y nuestro Observatorio tiene controlados los 170 portales que lo están haciendo, aunque si están vendiendo un ambientador o un fertilizante no están haciendo nada ilegal. El problema es cuando estas sustancias se utilizan de forma perversa y cuando se puede constatar que hay engaño y venden algo como tonificante muscular cuando es una sustancia adictiva. Cuando eso se detecta se lanza la alarma y se hace un seguimiento. El problema es que estamos hablando de sustancias legales, pero sería triste y lamentable que se lograran introducir nuevas sustancias que generaran nuevas adicciones a la sociedad española. Estamos trabajando para que eso no ocurra nunca.

La información, en cualquier caso, es clave.

Fundamental; la gente tiene que saber que cuando se le está ofreciendo algo para que se tranquilice o para tener músculos, al final se puede convertir en un adicto, porque cuando lo venden no se lo dicen. Aquí el engaño es uno de los factores de riesgo, porque mientras que el chaval que compra marihuana sabe lo que está comprando, el que compra ese tonificante que le han dicho que le va a tener alucinado hora y media no sabe lo que se va a meter ni sus consecuencias.